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Ministerio de Cultura de la Nación: más recortes es menos cultura

 

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El 14 de agosto de este año -inmediatamente después de acontecidas las elecciones nacionales PASO- nos anoticiábamos de que Enrique Avogadro había renunciado a su cargo de Secretario de Cultura y Creatividad del Ministerio de Cultura de la Nación (MCN). “El funcionario no será reemplazado sino que sus programas quedarán a cargo de Iván Petrella, que hasta ahora era secretario de Integración Federal y Cooperación Internacional”, informaba ese día Clarín. “En el Ministerio se habla también de una movida más importante: aunque quedó en veremos, hace rato que circula la intención de reducir el número de ministerios. ¿Cultura volvería a ser una Secretaría, como lo fue hasta mayo de 2014? Esta hipótesis circula y la reducción de secretarías la abona. Si así fuera, los rumores hablan de dos posibilidades: que vuelva a depender de Presidencia o que se integre al Sistema Nacional de Medios y Contenidos Públicos, bajo la conducción de Hernán Lombardi”, agregaba el mencionado diario. Casi repitiendo las mismas palabras publicadas en Clarín, al día siguiente el diario La Nación informaba que “está el rumor que indica que se vienen recortes en el área [y] la unificación de Cultura con el Sistema Nacional de Medios y Contenidos Públicos, área que depende de Hernán Lombardi. Sin embargo, en el entorno del ministro de Medios desmienten rotundamente el último escenario. ‘No hay recortes. Nuestra gestión no hizo más que ampliar programas. Tampoco hay un escenario de fusión entre un área de gobierno y otra’, precisó Avogadro. Sin embargo, puertas adentro del ministerio hablan de achicamiento presupuestario y de proyectos socioculturales creados por la actual administración, cuya continuidad está en duda”.[i]

Contrariamente a lo afirmado por Avogadro (“no hay recortes”), desde ATACA afirmamos que hay una persistente política de vaciamiento del Ministerio de Cultura de la Nación. El objetivo general que persigue la plutocracia que actualmente administra el Estado nacional es achicar la cultura pública (no es casual que el lema de combate de ATACA es -desde que nos conformamos como colectivo de trabajadores- #LaCulturaNOseAchica).

Entendemos que no nombrar a ningún funcionario en reemplazo de Avogadro y pasar la Secretaría de Cultura y Creatividad a la órbita de otra (Secretaría de Integración Federal y Cooperación Internacional comandada por Iván Petrella) es achicar aún más el MCN. Proceso de achicamiento que alimenta la espiral de agigantamiento del achique: la Secretaría de Integración Federal y Cooperación Internacional no sólo es -o, mejor dicho, era, dada la reciente/próxima absorción del área que regenteaba Avogadro- la más pequeña de todo el MCN sino que hasta ayer nomás se encontraba (y se encuentra) en pleno proceso de achicamiento. ¿Por qué decimos que la Secretaría de Integración Federal y Cooperación Internacional está en proceso de achicamiento? Porque hasta el momento en que Avogadro dejó de ser funcionario de alto rango del MCN, se sabía que el ministro Pablo Avelluto le quitará al área de Cooperación Internacional distintos programas que gestionan fondos concursables para la movilidad de artistas e investigadores de la cultura. Estos programas no serían suprimidos sino transferidos para su gestión al Fondo Nacional de las Artes (FNA), un área descentralizada del MCN. El ministro pretende traspasar los programas sin trabajadores -excepto que éstos den batalla y triunfen- y sin los correspondientes fondos dinerarios -salvo que el conjunto de trabajadores del MCN combatan y lo impidan-. ¿Acaso aumentará el presupuesto asignado al FNA? Estamos en condiciones de afirmar que no. Así, el FNA habilitará más líneas de subsidios pero no dispondrá de más dinero, es decir, habrá menos fondos disponibles. Entonces el achique discurrirá por dos vías de fuerte impacto social: los artistas, profesionales, gestores culturales y animadores de organizaciones no gubernamentales -entre otros- dispondrán de menos espacios institucionales adonde solicitar apoyo -y quienes sean beneficiados obtendrán escasa ayuda monetaria-; los trabajadores empleados por/para esos programas serían desfuncionalizados -y, se sabe, no tener tareas asignadas es un buen argumento para despedir empleados-.[ii]

Es importante saber que los mencionados programas culturales tuvieron en 2016 y 2017 sus respectivas convocatorias y adjudicación de fondos, becas, ayudas, etc. En muchos casos aún transcurren los procesos de ejecución y administración que son llevados adelante por trabajadoras y trabajadores que cumplen diariamente sus tareas en medio de esta incertidumbre institucional; incertidumbre que conlleva una angustia existencial para cada uno de ellos/as y que se añade a la angustia diaria de saber que sus situaciones contractuales son inestables; inestabilizados/as en su mayoría debido a la precariedad laboral que reina en el Estado nacional desde la década de 1990…

Este achicamiento (menos puestos de trabajo para los trabajadores estatales; menos posibilidades de despliegue -que es también trabajo- para artistas y profesionales y gestores de la cultura porque la torta de subsidios/ayudas/becas a repartir sería aún más exigua) agrandará el proceso habido y en curso de achique cultural: en 2017 y para lo que resta del año el recorte presupuestario en el Ministerio de Cultura de la Nación llegó al 30%. Una lista de “acciones culturales” que desde el 10 de diciembre de 2015 no deja de engordar (y al mismo tiempo enflaquecen los trabajadores): despidos masivos, cierres de programas, subejecución presupuestaria y tercerización de tareas (es decir, negociados) pese a que hay trabajadores no sólo capacitados sino sobrecapacitados que están contratados fraudulentamente por la patronal de Estado (asalariados que no son de planta permanente  y “monotributistas” que anualmente deben renovar sus contratos: no son trabajadores eventuales porque las renovaciones contractuales son sucesivas y por lo mismo son trabajadores en relación de dependencia). Respecto de los trabajadores que facturan mensualmente (monotributistas), sus contratos fueron renovados en 2017 sin ningún incremento monetario, lo que es inversamente proporcional a los contratos de nuevos “monotributistas” que ocupan cargos de “coordinación” con honorarios que superan los $30.000…

Como en febrero de 2016, el grito de ATACA reverbera en agosto de 2017:

¡La Cultura No Se Achica!

Asamblea de Trabajadores Autoconvocados de Cultura de la Argentina – ATACA

18/8/2017

(La imagen que ilustra esta nota es de diciembre de 2015 y fue tomada de otra nota: https://www.cultura.gob.ar/noticias/el-ministerio-de-cultura-de-la-nacion-presento-su-nuevo-gabinete/. Los funcionarios aludidos aquí están allí: entre las personas que están sentadas, el ministro Avelluto es flanqueado por Avogadro -pantalón verde- e Iván Petrella -pantalón gris-).

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[i] https://www.clarin.com/cultura/movimientos-cultura-va-numero_0_By5I98kdW.html

http://www.lanacion.com.ar/2053165-cambios-en-cultura-renuncio-el-numero-dos-del-ministerio-enrique-avogadro

[ii] Si estos trabajadores, que son precarizados, no cumplen tareas, esto significará que “no trabajan”, y si no trabajan son “ñoquis” diría el funcionario de turno para justificar los despidos. Explícitamente nos referimos a los trabajadores precarizados porque echar a empleados de planta permanente no es tarea sencilla, en cambio a los asalariados contratados por tiempo determinado y a los “monotributistas” simplemente se los “desvincula”: ¡perverso eufemismo ya utilizado por la patronal de Estado a fines de 2015 e inicios de 2016 cuando echó a miles de empleados públicos!

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¡Sin trabajadorxs no hay cultura! – Informe sobre la situación laboral en el Museo Emilio Caraffa de Córdoba

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Hace exactamente un año atrás, en agosto de 2016, desde ATACA informábamos sobre la lucha por la reincorporación de trabajadores precarizados despedidos y el fin de la precariedad laboral (por medio del pase a planta permanente de todos los contratados) que estaban librando los compañeros del Museo Caraffa de la ciudad de Córdoba. Transcurridos doce meses, ¿en qué situación laboral está el colectivo de trabajadores del Caraffa? Los trabajadores del museo que depende del Estado de la Provincia de Córdoba lo cuentan en esta comunicación.

 

Córdoba, 17 de agosto de 2017

 

A principios del año 2016 lxs empleadxs del Museo Caraffa nos encontramos con la noticia del despido de una compañera contratada y de dos becarixs. Esta situación, junto con la precarización laboral y la promesa del pase a planta permanente (desde hace 10 años los precarizados somos aproximadamente el 80% del personal del museo), nos instó a realizar asambleas de reclamos durante todo 2016 que contaron con el apoyo del Sindicato de Empleados Públicos (SEP). Los reclamos fueron escuchados en cierta medida ya que, luego de ocho meses, reincorporaron a dos de nuestras compañeras (una contratada, otra becaria).

 

Junto con estos reclamos, lxs compañerxs que estaban en planta permanente asistieron a movilizaciones y también participaron de las asambleas que consistían en dos horas de paro de actividades, el diálogo con nuestros delegadxs y alguna que otra visita de otros espacios culturales. Con estas asambleas logramos crear estrategias de visibilización, como carteles y banderas que se colocaron en la entrada del museo; también realizamos volanteadas en la calle y una serigrafiada que contó con el apoyo de artistas locales. Las banderas y las pancartas estuvieron colocadas durante semanas. En los teatros Real y San Martín se hicieron eco de lxs reclamos.

 

A fines de diciembre de 2016 nuestro gremio nos comunicó que no íbamos a recibir el apoyo para la ejecución de una de las actividades que habíamos estado organizando, una acción-volanteada que consistía en 500 barquitos de papel con la consigna “se nos hunde el barco, sin trabajadorxs no hay cultura” y la realización de una estructura de madera de gran escala que representaría a un barco hundido que pretendíamos colocar en la puerta de entrada del Museo. El gremio nos dijo que bajáramos las banderas y afiches de reclamos.

 

Actualmente continuamos en dicha situación y con el agregado de que la realidad laboral está más complicada ya que muchxs compañerxs por distintos motivos han pedido el pase a otras dependencias o han renunciado, lo cual hace que la cantidad de personal se vea afectada. Pero, sobre todo, porque nos hemos visto debilitados en la lucha por la falta de compañerismo que se ha generado al tener desde la jerarquía directiva mayores presiones y también por el exceso de trabajo. En definitiva, estamos vivenciando los primeros embates de la flexibilización laboral (menos personal, mayor cúmulo de trabajo por empleadx).

 

Hace dos semanas se organizó una asamblea de mujeres del museo con la presencia de una de las delegadas. Allí se tocaron los siguientes puntos:

– Falta de personal;

– Falta de equidad entre hombres y mujeres con relación a cantidad de trabajo y diferente remuneración por iguales tareas realizadas (los compañeros varones no acuerdan con este punto…);

– Pase a planta permanente;

– Falta de insumos y mobiliario.

Luego tuvimos una asamblea general y sólo pudimos acordar la falta de personal y de insumos. A partir de la asamblea, los Jefes de Área se comprometieron a elevar el pedido de más personal, que se suma a otros pedidos anteriores como la falta de insumos y mobiliario. Luego el director del museo elevó el pedido a la Agencia Córdoba Cultura solicitando 20 empleados para cubrir las distintas áreas. Estamos esperando respuestas…

 

Estas son las novedades a 15 días del mes de agosto de 2017.

 

¡Saludos a todxs lxs compañerxs de los distintos museos y espacios culturales que todavía siguen en lucha!

Empleadxs del Museo Caraffa

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Crónica de la destrucción de un museo – Informe sobre el Museo Municipal de Arte Moderno de Mendoza

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El 8 de agosto de 1967 fue inaugurado el Museo Municipal de Arte Moderno de Mendoza. Cincuenta años después, trabajadores y artistas tienen escasos motivos para festejar: el museo está cerrado al público y el colectivo de trabajadores diezmado, diseminado en otros espacios, ejerciendo tareas que nada tienen que ver con lo museal.

Aquí va una crónica de los acontecimientos padecidos entre diciembre de 2014 y agosto de 2017. Una crónica que es diagnóstico, informe de situación.

 

Crónica de la destrucción de un Museo

(Diciembre 2014 – Agosto 2017)

 

I

 La conquista de la gotera sobre el Museo

En diciembre del año 2014 el Museo Municipal de Arte Moderno de Mendoza (MMAMM) recibe, por segunda vez, el Premio Escenario del diario UNO a la mejor muestra del año.

En el mes de febrero del año 2015 el Museo Municipal de Arte Moderno de Mendoza cierra sus puertas debido a que colapsa su histórico problema de goteras y filtraciones en el techo. Un clima de lluvias constantes, que inusualmente atraviesa a la provincia, colabora con develar el latente problema de precariedad estructural que el museo arrastra desde hace varios años atrás.

La humedad extrema, los desprendimientos de pedazos de techo, el deterioro del sistema sanitario y del eléctrico inhabilitan la sala para recibir al público masivo.  

El proyecto institucional encarado por la Directora Laura Valdivieso desde el año 2010 se encuentra hasta ese momento en pleno crecimiento y afianzamiento. Vale decir que el museo logra consolidar sus áreas de trabajo distribuidas en: área de Producción, área de Conservación y Restauro, área de Archivo documental, área de Extensión cultural, área Pedagógica, Biblioteca Ricardo Tudela y área de Montaje. Se consigue mayor capital técnico y humano, con más contratos de trabajo y equipamiento para el área de Conservación y Restauro, herramientas para el área de Montaje, adquisición de más dispositivos electrónicos y materiales para el armado de exposiciones, incorporación de estanterías y materiales libres de ácido para la guarda y conservación del archivo documental, establecimiento de un presupuesto destinado para la impresión de catálogos, para la producción de obras y para gastos de diseño expográfico. Asimismo se pauta un convenio con la empresa de transporte Rodríguez Hnos. con el que se hacen envíos gratuitos de obras desde y hacia distintos destinos del país. Se organiza el área de extensión cultural para la programación anual de conciertos, charlas, talleres, seminarios, presentaciones de libros y espectáculos de danza contemporánea. También el área pedagógica consigue un significativo aumento en el porcentaje de visitas de escuelas y en el desarrollo de proyectos educativos. Se mejora el sistema de comunicación y difusión de las actividades del museo, con mayor presencia en las redes sociales. La Biblioteca Ricardo Tudela se convierte en un espacio destinado al desarrollo del pensamiento: ofrece -además de los servicios de consulta y préstamo- búsquedas documentales, confección de listados bibliográficos, servicio de referencia, actividades de extensión cultural con talleres de literatura, de filosofía, de música, de periodismo, clínicas y workshops de arte. Asimismo, se aplica un sistema de encuestas y de conteo de público con el que se realizan estadísticas anuales.

Se pone en marcha un proyecto institucional arraigado principalmente en la difusión y promoción de artistas mendocinos modernos y contemporáneos, con una gran apertura a la realización de proyectos curatoriales de investigación histórica y de experimentación visual.

A partir del inevitable cierre de las puertas del museo por su situación edilicia, la institución continuó su pulso de gestión centrándose en actividades internas como la digitalización completa del archivo documental, la continuidad de los trabajos de conservación y restauración, los procesos técnicos y préstamos especiales de la biblioteca, y la producción de muestras en otros espacios expositivos -por ejemplo la presentación de un stand institucional en la Feria internacional de arte contemporáneo arteBA en las ediciones 24 y 25 (2015 y 2016)-.

En el primer año de cierre del museo, el área de Obras Públicas de la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza se reúne con la Dir. Valdivieso y su equipo para estudiar el problema y plantear las nuevas necesidades que el proyecto institucional en crecimiento requiere. Se comienza a trabajar con los arquitectos de Obras Públicas en un proyecto museal a emplazar en una de las naves vacías del exferrocarril, frente a la Nave Cultural, en el Parque Central. El proyecto contempla la necesidad de tener una sala de exposición permanente para exhibir la Colección, una sala para muestras temporales, mayor espacio para armar un Taller-Escuela de Conservación y Restauro, mayor espacio para el área de Montaje, la cámara de guarda, la Biblioteca y el Archivo Documental. Lamentablemente, con el recambio de autoridades en el área de Obras Públicas, este gran trabajo es descartado.

La Municipalidad envía en repetidas ocasiones a técnicos y arquitectos a realizar un diagnóstico del edificio ubicado en el subsuelo de la Plaza Independencia. Todos acuerdan que el problema estructural es gravísimo. Se efectúan unos orificios sobre la explanada que está en el techo del museo para sondear el estado de las cañerías. Estas aperturas no las sellan correctamente y este hecho, con el paso del tiempo y las inclemencias climáticas, colabora a empeorar la situación de filtraciones y su consecuente desprendimiento de pedazos de techo en el interior del edificio.

En este contexto, desde finales de 2015 y principios de 2016, la dirección del museo lleva adelante el proyecto denominado “Mientras tanto, que consiste en realizar encuentros, exposiciones, charlas, debates y acciones efímeras: “Asumir las goteras, roturas, desprolijidades, deterioros, como parte de la poética de trabajo. Exhibir obras y otras cosas que puedan ser destruidas o modificadas por la azarosa participación de las filtraciones. El proyecto subvierte a la precariedad en poética. Invita y desafía a los artistas a interactuar con ella. Asume también una posición de reminiscencias románticas, la de ser un sótano en el que suceden acontecimientos interpeladores de lo establecido”.

De esta manera, hasta el mes de mayo de 2016, el museo se encuentra con las “puertas entreabiertas” y da lugar al desarrollo de seis proyectos artísticos, en su mayoría con una fuerte impronta de crítica institucional, de señalamiento de la propia problemática del espacio. Sin embargo, el proyecto “Mientras tanto” es suspendido sin explicación alguna. De la misma forma y sin ninguna aclaración, se dan de baja dos muestras del MMAMM que se iban a realizar en la Nave Cultural según una convocatoria pública efectuada a principio de año.

El inusual clima de lluvias continúa y el principal riesgo es la situación de la cámara 30, el lugar de guarda de la Colección Patrimonial del Museo, su mayor tesoro, que se ve afectado por las filtraciones y ya no reúne las condiciones adecuadas para la conservación de la Colección; situación que implica un riesgo de deterioro de las obras y es lo que más le urge solucionar al equipo del museo. Sobre este asunto tampoco hay acuerdo desde las áreas de la Secretaría de Turismo, Cultura y Desarrollo Económico y de Obras Públicas, de manera que el problema sigue sin solución.  

A la complicación estructural comienzan a sumarse conflictos institucionales, empiezan a desarmarse las áreas de trabajo con la redistribución del equipo en otros espacios y actividades no específicas del museo. 

En el mes de febrero de 2015 el MMAMM cierra sus puertas por un problema de goteras, pero aun cerrado continúa teniendo vida institucional en vínculo con su comunidad. Casi dos años después, el conflicto que comenzó siendo estructural se termina transformando en un gravísimo problema institucional con un organismo desmantelado, y sin dirección como consecuencia de la renuncia de la Directora.

En el mes de noviembre de 2016 la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza presenta un plan de renovación urbana y lanza las convocatorias para licitaciones. En este plan no figura la remodelación, refacción o construcción del MMAMM, y no hay ningún proyecto ni licitación en curso para este destino.

La situación del museo sigue siendo ignorada por el municipio. Ante esto la comunidad de artistas presenta una nota dirigida al Intendente Rodolfo Suarez manifestando su preocupación por dicha problemática y por la falta de una política de defensa del patrimonio cultural de los mendocinos; se solicita que se tome una medida urgente y concreta para el arreglo del museo, la protección de su Colección y la reanudación de sus servicios a la comunidad, en un contexto donde, en la actualidad, Mendoza tiene cerrados todos sus museos públicos de arte.

En el año 2017 el MMAMM cumplirá 50 años de vida y será un completo desacierto festejar sin un destino concreto para la institución.

Diciembre de 2016

II

En enero del año 2017, a raíz del incendio de la cúpula del Espacio Contemporáneo de Arte -el último espacio público abierto para las artes visuales-, se realiza una manifestación de artistas y la noticia cobra relevancia nacional por la gravedad del asunto, pues además de arruinar un edificio patrimonial con 100 años de existencia destruye catorce obras.[i]

Al día siguiente del incendio, el Intendente de la capital de la provincia de Mendoza visita el MMAMM. Ante los reclamos de los artistas -junto con la presión mediática-, toma la decisión de encarar un plan de refacción del museo.

En febrero se hace un arreglo precario de la cámara 30 que no fue suficiente para aislarla de las filtraciones de agua: con las lluvias del mes de abril esta deficiencia quedó comprobada.

También en el mes de febrero se asigna un nuevo Director del Museo, el artista Enrique Testasecca, quien lleva muchos años trabajando para la Municipalidad en el Museo del Área Fundacional. Muchos artistas visuales presentan en forma individual notas dirigidas al Intendente solicitando la realización de un concurso público para cubrir el cargo. Las notas fueron contestadas una a una por la Directora de la Secretaría de Turismo, Cultura y Desarrollo Económico, Mariana Juri, donde se compromete a realizar un pliego de llamado a concurso público del cargo, pero esto al día de la fecha aún no se efectuó. Lo que se dice es que el Sr. Testasecca es un director interino que estará a cargo del plan de refacción del museo y que luego se hará el concurso público cuando se reabra la institución.

En el mes de marzo, un equipo de arquitectos de la municipalidad de la capital comienza a trabajar en el proyecto de refacción del museo: el día 17 se lanza una licitación pública por $7.000.000 para el arreglo del techo del museo, como primera instancia.[ii]

26 de abril de 2017

III

El 18 de mayo de 2017 se concreta la licitación para la refacción del techo del museo y la Municipalidad anuncia:

“Una de las obras más importantes del Plan de Renovación Urbana es solucionar los inconvenientes que ocasionan las filtraciones de agua que se generan desde la terraza central de la Plaza Independencia hacia el Museo Municipal de Arte Moderno y hacia el Teatro Julio Quintanilla.

A este ambicioso proyecto se suma la reparación integral del Museo Municipal de Arte Moderno de Mendoza e inauguración de una sala anexa en el Parque Central, cerca del lago.

Los trabajos proyectados en la terraza de la Plaza Mayor consisten en el retiro completo del solado, del material de aislación hidráulica y losa prefabricada de apoyo superior. Luego se procederá a:

  •        Ejecutar un sistema de pavimento flotante sobre la losa primera.
  •        La pendiente se resolverá mediante una carpeta de hormigón alivianado que conducirá el agua de lluvia asegurando el correcto desagüe.
  •        Luego se impermeabilizará esta carpeta con membrana geotextil y se construirán separadores de hormigón in situ para apoyar sobre estos los tacos de polipropileno que darán soporte a las baldosas armadas de piso.
  •        Se ha previsto combinar baldosones armados de cemento alisado con color y armados de hormigón hidrolavado.
  •        Se verificará que los nuevos baldosones de terminación superficial soporten una resistencia mecánica de por lo menos 500kg por metro cuadrado y que posean armadura de acero en su interior más el aditivo de fibra de vidrio en la mezcla durante su construcción con el objetivo de asegurar su resistencia y durabilidad.

La ejecución de la obra tendrá una inversión de $6.297.448.”

El equipo del museo de arte lleva a cabo un plan de contingencia para el traslado del Taller de Restauro, el Archivo documental y la Colección del MMAMM al Museo del Área Fundacional, para lo cual se acondiciona especialmente una habitación que aloja en forma provisoria a la Colección. Dichos traslados se efectúan exitosamente antes del comienzo de la obra, y en la actualidad el archivo documental y la colección se encuentran resguardados.

Luego de dos meses de trabajo se obtiene un proyecto arquitectónico para la segunda etapa de refacción del interior del edificio. Pero el Intendente vuelve a desestimar este proyecto por el costo que significa y se está replanteando un arreglo menor.

La primera etapa de refacción del techo está en marcha y se estipula que finalizará en el mes de septiembre.

En el trascurso de los tres años que lleva este proceso de cierre del museo, el rumbo de la institución cambia mes a mes y no hay decisiones orgánicas que permitan una línea de trabajo clara. Este proceso se encuentra sometido a órdenes y contraórdenes, marchas y contramarchas. Además, en esta instancia de reducción de costos para la refacción del interior del museo, no se entiende que, si no se puede mantener correctamente la sala principal, se invierta en la apertura de otra sede en el Parque Central. 

2 de agosto de 2017

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[i] https://www.pagina12.com.ar/17162-el-arte-en-mendoza-es-agua-y-fuego

http://www.losandes.com.ar/article/mendoza-la-ciudad-sin-museos

http://www.lanacion.com.ar/1993919-patrimonio-desprotegido-en-mendoza

http://www.elsol.com.ar/nota/297659

http://www.losandes.com.ar/article/mendoza-la-ciudad-sin-museos?rv=6

[ii] http://www.losandes.com.ar/article/que-se-esta-haciendo-en-cada-uno-de-los-museos-provinciales