90mo aniversario de la ejecución de los obreros italianos Sacco y Vanzetti

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100 años atrás, en Argentina y en decenas de países era habitual que la clase trabajadora no sólo luchara por reivindicaciones inmediatas, limitadas al estrecho ámbito territorial burgués en el que padecía la explotación capitalista y la opresión estatal. Así, no eran raras las huelgas obreras de determinado “gremio” o “rama de actividad” declaradas en solidaridad con trabajadores/as de otros oficios que estaban en huelga y el fomento de campañas financieras intergremiales e intragremiales para sostener el fondo de lucha de obreros/as de determinado oficio o lugar de trabajo; hasta las cuestiones que a la ligera podrían considerarse “extralaborales” eran abordadas por la clase obrera de manera autónoma: la cuestión de la vivienda (en Argentina en 1907 se produjo una larga “huelga de inquilinos” que fue auspiciada y apoyada por varios sindicatos), la lucha por desmasculinizar el espacio público en general y el gremial/sindical en particular (el lema del periódico “La voz de la mujer” publicado en Buenos Aires en 1896 era “Ni Dios, ni patrón, ni marido”), la crítica radical a las religiones (especialmente la católica), etc.

100 años después, las huelgas obreras en solidaridad con otros/as trabajadores/as son escasísimas, en casi todos los países el internacionalismo/cosmopolitismo proletario vigente a fines del siglo XIX y principios del XX fue abandonado por el nacionalismo/patriotismo y son poquísimos los sindicatos que levantan la bandera de la emancipación internacional de los trabajadores. Por eso traemos al presente el recuerdo de las huelgas obreras acaecidas en 1927 en Argentina en solidaridad con obreros que estaban encarcelados en una ciudad septentrional de otro país; huelgas que contrastan con los “amagues” de huelga de la actual casta burocrática sindical nacionalista que oprime a los obreros y obreras de la región argentina.    

 

En la ciudad de Buenos Aires, entre abril y septiembre de 1927 se desarrollaron cinco huelgas generales en solidaridad con Sacco y Vanzetti: 8 y 9 de abril, 15 de junio, 4-5-6 de agosto, 10 de agosto y 22 de agosto. Huelgas generales y movilizaciones también acontecieron en casi todo el territorio de la Argentina.

El 10 de agosto, durante la jornada de huelga general convocada por las tres centrales sindicales, en Buenos Aires acontecieron las movilizaciones más concurridas de esos meses: a las 15h se concentraron obreros convocados por la FORA (en Plaza Constitución), por sindicatos autónomos y el Comité Pro Sacco y Vanzetti (en Plaza Once) y por la USA y la COA (Plaza Congreso).

El domingo 21 de agosto se organizaron en la ciudad de Buenos Aires los últimos actos en solidaridad con Sacco y Vanzetti, quienes seguían encarcelados en Estados Unidos. Al día siguiente, en el diario La Nación se leía: “fue concurrido el mitin de ayer. (…) Hoy a las 6 se hará efectivo un paro por 24 horas en protesta por la ejecución de Sacco y Vanzetti”. El diario afirmaba que 7.000 fueron las personas que se movilizaron el día anterior y destacaba la presencia de una columna encabezada por mujeres que “sin permiso policial” se habían movilizado de Plaza Once a Plaza Congreso.

Los esfuerzos proletarios internacionales no lograron impedir la ejecución: en la madrugada del 23 de agosto de 1927 los obreros Sacco y Vanzetti morían en sillas eléctricas.

El compromiso solidario e internacionalista de los trabajadores de la región argentina en 1927 contrasta con el espíritu nacionalista, mezquino y corporativista que se reflejó el 22/8/2017 en el palco de Plaza de Mayo durante la movilización convocada por la CGT y las CTA: el himno nacional argentino y la marcha peronista abrió y cerró -respectivamente- el acto, se recordó al ultraderechista sindicalista Rucci, al militar Perón y a su esposa actriz Eva Duarte, y una vez más se proclamó la “defensa del modelo sindical” argentino de inspiración fascista vigente desde 1943. Obviamente, como para la CGT la clase obrera nació en Argentina de la mano del estanciero y militar Perón, no se mencionó que se estaba en la víspera del 90mo aniversario de la muerte de los obreros Vanzetti y Sacco (y menos que cero se mencionó que el proletariado no se movilizó en 1927 para vivar a un nacionalista burgués sino para salvar a dos obreros italianos…).

En 1927, a diferencia de ahora, había libertad de asociación gremial en Argentina y los trabajadores se agrupaban según afinidad ideológica: FORA, USA y COA eran las tres centrales sindicales de la época (y también existían sindicatos “autónomos” que no estaban afiliados a ninguna “unión”, “federación” o “confederación” mencionadas). La libertad de asociación gremial demuestra la falacia argumentada en la actualidad por los defensores del unicato sindical vigente en Argentina: la llamada “fragmentación” del “movimiento obrero” no impidió la unidad en la acción del proletariado para lograr no sólo la no ejecución sino la libertad de los obreros anarquistas internacionalistas Vanzetti y Sacco.

90 años después del asesinato de los italianos Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti, el proletariado debe volver a las fuentes, es decir, practicar EFECTIVAMENTE la solidaridad internacional de clase.

 

¡Libertad de asociación para los trabajadores!

¡Solidaridad internacional entre explotados!

 

ATACA

23/8/2017 – 28/8/2017

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