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Postales de lxs trabajadorxs invisibles

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Segunda y última parte de un informe que hace foco en los trabajadores del Ministerio de Cultura de la Nación que están explotados por medio de contratos de “locación de obra”.

SEGUNDA PARTE

En agosto pasado (http://bit.ly/2j0uqlb) ATACA caracterizó a lxs trabajadorxs del Ministerio de Cultura de la Nación (en adelante MCN) contratadxs bajo la modalidad de locación de obra: personas que, cumpliendo con las obligaciones de un trabajadxr en relación de dependencia (asistencia diaria y realización de tareas habituales y permanentes), son invisibles en términos de derechos laborales. También, y a modo de ejemplo, particularizamos sus niveles de precarización, ejemplificando con un área ministerial donde algunxs trabajadorxs no recibieron “aumento” alguno en su renovación 2017 con la promesa patronal de que una adenda contractual llegaría cuando se cumpliera un año del aumento otorgado en 2016… Dicho “aumento” nunca se concretó (y sí, la Gestión volvió a mentir).

En esta entrega nos proponemos dar cuenta de las delicias cotidianas de lxs siempre tan precarixs (epa, ¿y el cambio?) trabajadorxs monotributistas en momentos en que se encuentra próximo el vencimiento de sus contratos, que en el mejor de los casos es anual (porque hay peores casos: los contratos trimestrales y semestrales).

Jueves 16 de noviembre

Los rumores de más de 200 posibles despidos en el MCN que circulan desde hace algunos meses -y que como una musiquita resuena cotidianamente en los oídos de todxs lxs trabajadorxs- cobraron fuerza recientemente. Incluso los despidos serían más si tomamos en cuenta el sencillo y reciente -aunque no finalizado- informe del Ministerio de Modernización de la Nación donde consta fríamente cuál es la “dotación óptima” de cada organismo.

Si recordamos que el 26 de noviembre de 2016 se cumplía el último plazo que lxs trabajdorxs tenían para presentar la documentación necesaria para las renovaciones de contratos, pues bien, gracias al “mejor equipo de gobierno de los últimos 50 años”, siendo hoy 16 de noviembre, el MCN aún no ha tenido la deferencia siquiera de dar la orden de solicitar a lxs trabajadorxs la entrega de la documentación necesaria para iniciar los trámites correspondientes para la renovación de los contratos de locación de obra. El tiempo pasa. Los circuitos administrativos -pese a la implementación de la vedette PRO “Expediente Electrónico”- siguen siendo caminos largos y sinuosos. Así, la demora ya avecina una próxima tormenta. Tengamos presente que entre los trámites necesarios para obtener la preciada renovación de contrato se encuentra el certificado de antecedentes penales.1

Mientras tanto los trabajadorxs con contrato de locación de obra siguen ejecutando tareas, reuniones, realizando llamadas, elaborando informes, llenando planillas, planificando actividades y desarrollándolas, en una palabra: trabajando. Todo en el más absoluto silencio porque estxs trabajadorxs son descartables: no son echadxs, simplemente “el contrato finaliza”. No son despedidxs, “se prescinde de sus servicios”. No concursan para obtener un empleo público porque “no pertenecen al SINEP”.2 No tienen legajo, tienen “número de expediente”. Aunque durante años estxs trabajadorxs suban diariamente las mismas escaleras que el resto de los laburantxs, firmen los mismos informes y participen de las mismas reuniones. Como decía Galeano: ahí están Los Nadies.

Futuro

Lxs trabajadorxs precarizadxs por medio de contratos de locación de obra forman parte de la misma clase explotada por la burguesía. Lxs trabajadorxs precarizadxs del MCN siguen solidariamente comprometidxs con otrxs trabajadorxs de la cultura, peleando contra la subejecución de un presupuesto que ya es un hecho,3 con el pie de la patronal en la cabeza y la mano de la CGT agarrándoles la remera cuando intentan avanzar autónomamente.

¡Basta de precarización laboral!

¡Pase a planta permanente!

1 Cada año el Estado -Patronal integrada por cientos de evasores y ladrones que está en el podio de la contratación de trabajo irregular- obliga a los trabajadorxs con contrato de locación de obra a demostrar que no tiene cuentas pendientes con la Justicia, trámite de averiguación de antecedentes penales que dichos trabajadorxs deben pagar de sus bolsillos.

2 Sistema Nacional de Empleo Público.

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VOLUNTARIADO: LA PATA “SOLIDARIA” DE LA PRECARIZACIÓN LABORAL (reloaded)

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Buenos Aires, 30 de octubre de 2017

El año pasado, en ocasión del evento La Noche de los Museos de la ciudad de Buenos Aires, desde ATACA publicamos un informe sobre el voluntariado. Nos propusimos allí no sólo constatar sino historizar relacionalmente la función estructural del voluntariado en el capitalismo actual. Así, concluimos que en determinadas condiciones históricas la acción del voluntariado incide estructuralmente en la agravación de la precariedad laboral; que la labor de los trabajadores voluntarios se integra como eslabón en la cadena de precarización laboral que es norma en Argentina; que esta cadena de precarización laboral es un fenómeno internacional sincrónico. Un año después de publicado el informe, la situación no ha cambiado en Argentina y en el mundo. A escasos días de acontecer una nueva edición de La Noche de los Museos en la ciudad de Buenos Aires (4/11/2017), volvemos a publicar sin modificaciones el mencionado informe.

VOLUNTARIADO: LA PATA “SOLIDARIA” DE LA PRECARIZACIÓN LABORAL

Buenos Aires, 23 de septiembre de 2016

Hace 12 años, el Estado nacional legalizó el ejercicio del voluntariado al promulgar la Ley Nacional de Voluntariado Social (LNVS). De acuerdo al primer artículo, la “ley tiene por objeto promover el voluntariado social, instrumento de la participación solidaria de los ciudadanos en el seno de la comunidad, en actividades sin fines de lucro, y regular las relaciones entre los voluntarios sociales y las organizaciones donde desarrollan sus actividades”. El segundo artículo de la Ley 25.855 explicita qué entiende por “organizaciones en las que se ejerce el voluntariado social”: son aquellas “personas de existencia ideal, públicas o privadas, sin fines de lucro, cualquiera sea su forma jurídica, que participen de manera directa o indirecta en programas y/o proyectos que persigan finalidades u objetivos propios del bien común y del interés general, con desarrollo en el país o en el extranjero, ya sea que cuenten o no con el apoyo, subvención o auspicio estatal”. El artículo 4 añade que la “prestación de servicios por parte del voluntario no podrá reemplazar al trabajo remunerado y se presume ajena al ámbito de la relación laboral y de la previsión social”, mientras que el artículo 5 menciona a los “servicios culturales” entre las “actividades de bien común y de interés general” donde se puede ejercer el “voluntariado social”.

De la letra de la Ley 25.855 se desprende una idealización éticamente positiva del voluntariado: no se estarían suplantando prácticas profesionales remuneradas ni empleando mano de obra gratuita. Sin embargo, a futuro, el antecedente (¿laboral?, ¿no laboral?) de ser (o haber sido) voluntario será una vía de acceso a un puesto de trabajo: el artículo 14 refiere que la “actividad prestada como voluntario, debidamente acreditada, constituirá un antecedente de valoración obligatoria en los concursos para cubrir vacantes en los tres poderes del Estado”. Así, el artículo 14 estaría legitimando al voluntariado como un “mal necesario” (o “solidariamente necesario”, según la visión moral de quien esté leyendo esto) para, en algún momento, obtener un trabajo remunerado (en museos, bibliotecas, etc.) de alguna cámara legislativa, juzgado o ministerio estatales.

El voluntariado en las redes de la precarización laboral

Más allá del espíritu altruista de la LNVS, dicho espíritu convive con la materialidad de otra Ley de leyes sobre la que se yergue el capitalismo y que no está escrita en ningún manual jurídico: la explotación de trabajadores que, para vivir, deben vender su fuerza de trabajo en el mercado laboral. Como se sabe, el capitalismo se funda en la explotación de trabajadores “libres en el doble sentido de que ni están incluidos directamente entre los medios de producción como sí lo están los esclavos, siervos de la gleba, etcétera, ni tampoco les pertenecen a ellos los medios de producción […] hallándose, por el contrario, libres y desembarazados de esos medios de producción” (Karl Marx, El Capital). En el mercado se enfrentan y entran en contacto “dos clases muy diferentes de poseedores de mercancías”: los capitalistas (que explotan la mercancía “fuerza de trabajo” ajena) y los asalariados (que venden como mercancía su fuerza de trabajo al capitalista).

En una sociedad -la capitalista- donde todas las personas son “libres”, unos (los menos) ejercen la libertad de explotar la fuerza de trabajo de otras personas (la mayoría), quienes a su vez libremente eligen vender su fuerza de trabajo al capitalista libre; y al mismo tiempo -por fuera aunque al lado de esta concurrencia de unos y otros en el mercado libre de trabajo- hay personas libres (“ciudadanos”) cuya “participación solidaria en el seno de la comunidad” es a través de la “prestación de servicios” por medio del voluntariado que -remarca la LNVS- “no podrá reemplazar al trabajo remunerado”.

En el capitalismo, los trabajadores desocupados constituyen un “ejército industrial de reserva” cuya contracción o expansión numérica regula “los movimientos generales del salario” (Marx, El Capital). Si cae la actividad económica productiva, el capitalista, para preservar parte de su capital total, se desprende del capital variable (fuerza de trabajo). Esos poseedores de fuerza de trabajo son trabajadores que quedan desocupados. Cuando la masa de trabajadores desocupados se eleva, los trabajadores ocupados, ante el temor/perspectiva de perder su vital fuente de ingreso (salario), es probable que pierdan muchas batallas en la guerra de clases contra los capitalistas. Es lo que ocurre actualmente en Argentina: mientras la desocupación crece, el salario real decrece (cfr. sólo a modo ilustrativo las notas “Los juegos del hambre” -ATACA- y “Menos empleo, menos salario y menos producción” -Página/12-).

A lo señalado en el párrafo anterior hay que agregar la realidad de precarización laboral instalada desde hace décadas producto de las sucesivas derrotas sufridas por la clase trabajadora en diferentes momentos históricos de la lucha de clases en Argentina (grosso modo y sin ponernos exquisitos, durante los años 1975-1983 y 1989-2001).

En el actual contexto de desocupación galopante, donde miles de jóvenes que buscan su primer empleo son contratados “a prueba” durante tres meses o directamente con contratos “basura” y “a término” con salarios por debajo de la línea de la pobreza (como los que cobran los pibes y las pibas que acceden a su primer empleo en McDonald’s; o las trabajadores y los trabajadores que limpian oficinas públicas estatales y tienen contrato con una empresa de “personal eventual”); donde está en estudio la posibilidad de aumentar la edad mínima para jubilarse, donde proliferan los “retiros voluntarios” en el ámbito laboral estatal y privado además de las “suspensiones” en la industria, donde más del 42% de la población económicamente activa trabaja de manera informal y otro porcentaje importante de trabajadores ocupados está registrado de manera precarizada (monotributistas “autónomos”, “tercerizados” y “de planta transitoria” que en los hechos hacen tareas permanentes con las mismas obligaciones que los asalariados que están “en blanco” pero con beneficios y derechos más desfavorables), donde la inflación crece descontroladamente al mismo tiempo que el salario real decrece, en fin, en una sociedad donde aumenta la pobreza y los pocos ricos son cada vez más ricos es que hay que analizar la función del voluntariado, es decir, en relación con el mercado de trabajo.

*

Hemos visto que el voluntariado es promocionado desde el Estado (de acuerdo a la Ley 25.855) como “antecedente” para, el día de mañana, obtener un empleo público. Pero es también una vía de acceso al empleo privado: muchos “voluntarios” lo son en la perspectiva de obtener en el futuro un trabajo (precario o no). Y aquí juega un papel de primer orden el rol de la “Fundación”. Cualquier fundación busca captar fondos (privados o públicos) para concretar proyectos de interés “general” y/o que tengan una finalidad “social”. Pero no lo hace sólo por motivos altruistas sino también capitalistas: el Estado (que reproduce la relación social capitalista en la que vivimos) ayuda a estas entidades del llamado “tercer sector” con ventajas fiscales, fundamentalmente exenciones de impuestos. Además de esta ventaja “económica”, la Fundación obtiene reputación social… ¡y empresarial! ¿Quién no recuerda alguna publicidad sobre el hambre en el mundo, con música lacrimógena, que finaliza con un eslogan trillado mientras se lee en pantalla el nombre de la empresa elaboradora de alimentos precedida por la palabra “Fundación”? ¿O aquel concurso de fomento al “arte joven” auspiciado por la fundación de un banco? Por medio del marketing, estas empresas se legitiman socialmente al mismo tiempo que maximizan sus ganancias…

Gracias al voluntariado en la Fundación, el voluntario entra en contacto con el mercado laboral. Y la Fundación sella alianzas con empresas privadas y/o con el Estado. Veamos cómo se entrelazan el tercer sector y el capitalismo privado y de Estado en el mercado laboral tomando algunos ejemplos de voluntariado en museos en la Argentina de esta década, 2010.

CreandoRED” es un proyecto “dirigido a integrantes y representantes de museos, espacios culturales e instituciones sociales que trabajan o están interesadas en el arte, las personas mayores y la inclusión social”, dice la Fundación Navarro Viola desde su página web. “Con CreandoRED, iniciativa desarrollada por la Fundación Navarro Viola y en alianza con la Dirección Nacional de políticas para Adultos Mayores, Ministerio de Desarrollo Social de Nación, buscamos concientizar y facilitar la construcción de acciones conjuntas que pongan en concreto un compromiso colectivo por promover una mayor apertura (acceso, inclusión, participación) de las personas mayores en proyectos culturales y museos de nuestro país. [El programa] cuenta, además, con la colaboración de la Red de Educadores de Museos y Centros de Arte de Argentina (REMCAA), la Embajada Británica en Buenos Aires, el Museo MALBA, el área de Inclusión Cultural del Gobierno de la Ciudad [de Buenos Aires] y la Federación Argentina de Amigos de Museos [FADAM]”, explicita la mencionada Fundación (las negritas son nuestras).

Vemos así el entramado de organismos que entran en combustión: la iniciativa surge de una fundación (que, como las ONG, forma parte del “tercer sector”) que se alía con el Estado (por medio de una Dirección del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación) y que cuenta con la colaboración de otros dos Estados (uno municipal -el de la ciudad de Buenos Aires -, otro europeo -Gran Bretaña-), de un museo privado (MALBA) que es financiado por medio de una Fundación (Eduardo F. Costantini), otra organización del tercer sector (la ONG sin fines de lucro FADAM) y “un espacio de referencia [constituido con el propósito de contribuir] a la profesionalización del campo de la educación en museos” (REMCAA). Estos encuentros motorizados por las siete instituciones mencionadas (tres estatales y cuatro del “tercer sector” o “entidades no lucrativas” u “organizaciones de la sociedad civil” -forzando aquí la inclusión del MALBA-) se realizaron en 2015.

Para que las actividades de las fundaciones funcionen hacen falta agentes, es decir, personas que accionen. Estos agentes del voluntariado hacen “carrera” en fundaciones. Así, por ejemplo, jóvenes profesionales que comienzan como voluntarios en fundaciones, al cabo de un tiempo comienzan a cobrar (o no) por su función como gestores, con cargos de responsabilidad. Y también vemos que una persona voluntaria (ad honorem) que gestionó como “especialista invitada” las actividades del programa de determinada fundación, al año siguiente es “coordinadora ejecutiva” (rentada) de otra fundación. Y más tarde esa misma persona que cobra (o no: puede ser nuevamente voluntaria) por su trabajo en una fundación llegará a ser funcionaria (con cargo ejecutivo y/o de dirección, remunerada) del Estado. Los casos del actual Secretario de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura de la Nación y de la Jefa de Gabinete de la mencionada Secretaría son ilustrativos: antes de convertirse en gestores culturales del Estado fueron Presidente y Coordinadora de proyectos de la Fundación TyPA, respectivamente.

Pero no se trata de demonizar a determinados agentes individuales que promocionan el voluntariado: la culpa no la tiene el chancho sino la estructura productora de chanchos, es decir, el chiquero. Por eso debemos historizar la función estructural del voluntariado en el capitalismo actual para entender que las fundaciones no son una figura legal de creación reciente y que han sabido coincidir en una misma iniciativa Estados gobernados por alianzas políticas de disímil signo ideológico.

En el caso testigo (CreandoRED), el proyecto se materializó en 2015. La Fundación Navarro Viola [en adelante FNV] fue reconocida por el Estado en 1974, cuando Juan Perón estaba muerto pero seguía gobernando el peronismo. Quien administraba el Estado nacional en 2015 era el Frente para la Victoria (“kirchnerismo”); el organismo estatal que junto con la FNV motorizó el programa CreandoRED dependía del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación; Alicia Kirchner era quien comandaba el mencionado ministerio, cargo ejercido durante 12 años, es decir, durante el mandato presidencial de su hermano Néstor y durante los ocho años de su cuñada Cristina Fernández; quien gobernaba la ciudad de Buenos Aires era Mauricio Macri, del PRO, que desde el 10 de diciembre de 2015 es presidente de la Nación. Antes, entre 2003 y 2007, durante el gobierno de Néstor Kirchner, el actual Secretario de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura de la Nación, Américo Castilla, había ejercido un cargo de características similares. Luego de renunciar en 2007 a su cargo estatal, Castilla desempeñó funciones en la Fundación TyPA. Durante el kirchnerismo, la contratación de trabajadores precarizados fue la norma en el mercado laboral de Argentina, sobre todo en la administración pública. A comienzos de 2016, gracias a la existencia de trabajadores precarizados bajo las figuras contractuales de “locación de obra/servicio” y “artículo 9 de la Ley Marco del Empleo Público” -modalidades de contratación que emergieron con fuerza durante el gobierno de Menem-, el gobierno de Cambiemos (PRO-UCR-CC) “no renovó” contratos de miles de trabajadores.

La mención de estos “hombres y estructuras” (Georges Duby dixit) en su devenir histórico permite saber que las fundaciones no son una figura legal de creación reciente y que sincrónicamente (durante 2015) coincidieron en una misma iniciativa Estados gobernados por alianzas políticas de disímil signo ideológico (el kirchnerismo en la Nación, el PRO en la ciudad de Buenos Aires). Sin embargo, en diversas condiciones históricas, la acción del voluntariado puede incidir estructuralmente en la agravación de ciertos fenómenos. Uno de esos fenómenos, en 2015 pero sobre todo en 2016, se llama “precarización laboral”.

Voluntades precarizadas

El 27 de julio de 2016, una nota del diario Clarín se tituló: “Mayores de 60 trabajarán como voluntarios en dos museos”. La bajada de la nota indicaba: “En La Plata. Los convocan para trabajar en el área de Educación y hacer visitas guiadas. Antes, tendrán una capacitación”. La nota señalaba: “El Museo de Arte Contemporáneo Latinoamericano de La Plata (MACLA) y el Museo Municipal de Arte de La Plata (MUMART) lanzaron, en conjunto, un llamativo proyecto para incorporar a sus planteles nuevos guías de arte. Se trata de un voluntariado para mayores de 60 años que tengan disponibilidad horaria para cumplir con esa función. Saber de arte no es un requisito inicial, aunque sumará puntos, y sí deberán tener conocimientos generales en el campo de las artes. Se requerirá residir en la capital bonaerense y tener habilidades para hablar en público. La iniciativa, que no llevará aparejada ninguna remuneración, cuenta con el respaldo de la Fundación Navarro Viola. […] También se les darán claves para trabajar en el diseño de nuevos talleres educativos para niños, jóvenes y adultos”.

En el actual contexto de desocupación, deterioro del salario real, y de mantenimiento y aún profundización de las condiciones que facilitan la contratación precaria de trabajadores, el voluntariado es funcional al deterioro del nivel de vida de los trabajadores. Esta sofocante realidad social existe más allá de si el voluntariado acciona en el ámbito privado o en la esfera pública municipal (los museos mencionados en la referida nota de Clarín), provincial o nacional.

Sin ir muy lejos en el tiempo, recordemos lo que ocurrió a comienzos de 2016 en los museos nacionales. Entre los centenares de despedidos, hubo decenas de trabajadores que se desempeñaban en el área de educación, varios de ellos como guías de arte. Producto de la lucha conjunta de los trabajadores ocupados y despedidos del ámbito de los museos solidariamente unidos con otros trabajadores del ámbito de la cultura y el arte, algunos de ellos fueron reincorporados. Antes y después de ser reincorporados, la mayoría de estos trabajadores estaban/están empleados de manera precaria, vía “locación de obra y servicios” o “planta transitoria” (es decir, trabajadores que cumplen tareas permanentes pero que no tienen los mismos beneficios que los empleados de “planta permanente”). Este año, en el marco de su programa “Arte en acción” (creado en 2014), la FNV concretará lo planeado con el Estado nacional (y también con el Estado municipal y con diferentes espacios de gestión privada del patrimonio museístico) y promoverá “la participación de los voluntarios mayores de la FNV en museos y espacios culturales de la ciudad de Buenos Aires […] accionando como mediadores culturales, e invitando a la comunidad a vivir los museos con otra mirada”. Explica la FNV que “detrás de las visitas que lideran se esconde un proceso de trabajo de estos mayores con los equipos educativos de cada museo. El trayecto inicia cuando los voluntarios mayores conocen el museo y la muestra por primera vez, obteniendo un primer acercamiento al patrimonio del lugar. A continuación, durante los siguientes encuentros, los voluntarios trabajan junto al equipo educativo conociendo en profundidad las obras, el contexto histórico, la trayectoria de su autor y otros datos que luego los ayudarán a elaborar su propuesta. […] Todo este trabajo en conjunto, llevado a cabo durante alrededor de un mes, se ve plasmado en las visitas guiadas que lideran los mayores y de las que disfrutan invitados de todas las edades pero, principalmente, sus pares. […] Desde el comienzo de esta iniciativa, nuestros hoy 24 voluntarios mayores estuvieron desempeñándose como mediadores culturales en: Museo MALBA; Palais de Glace; Museo Larreta; Espacio de Arte Fundación OSDE; Museo Nacional de Bellas Artes; Museo José Hernández; Museo de los Inmigrantes (MUNTREF); Botica del Ángel; Museo de Arte Contemporáneo de Buenos Aires (MACBA); Museo Evita; Museo Histórico y Numismático Dr. José Evaristo Uriburu (Banco Central); Museo del Cine; Programa Pequeñas Colecciones (colección itinerante)” (las negritas son nuestras). En las oraciones precedentes pudimos notar que la acción de los voluntarios se realiza en museos y centros de exposición de arte privados, universitarios y sobre todo en estatales que dependen de Nación y de la ciudad de Buenos Aires. Estos voluntarios trabajan “junto al equipo educativo” de cada museo. Es decir -y tomando como ejemplo de referencia el de los museos nacionales que conocemos en profundidad-, el voluntario opera en conexión con el trabajador precarizado -el trabajador del “equipo educativo” del museo-.

Machacamos: en otro contexto, quizá de “pleno empleo”, la función social del voluntariado podría llegar a verse como positivamente “solidaria”; pero en este contexto de condiciones laborales precarias, donde acecha el fantasma de la desocupación y la inflación carcome los magros ingresos de todos los trabajadores (precarizados o no), el voluntariado se comporta como aliado del deterioro laboral.

El voluntariado promovido por distintas fundaciones opera no sólo con el visto bueno sino con la decidida acción del Estado. Ya hemos visto la alianza entre una Fundación y el Estado nacional en 2015, a propósito de la iniciativa “CreandoRED”. Hemos visto en la nota de Clarín y en la detallada descripción de las tareas del “mediador cultural” que promueve la FNV que los “voluntarios mayores” son capacitados “para trabajar en el diseño de nuevos talleres educativos para niños, jóvenes y adultos”. Y dentro de poco tiempo estos voluntarios adultos mayores articularán acciones con trabajadores de museos nacionales, lo que puede leerse como una iniciativa en el marco del “Plan de Fortalecimiento de Museos” de la Dirección Nacional de Museos de la Secretaría de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura de la Nación para “concretar nuevas formas de acceso y participación” (recordemos aquí, de paso, que con el programa CreandoRED la Fundación y el Estado buscaban promover el “acceso” y la “participación” de una determinada población). Así, en octubre, durante el “mes de los mayores” (en conmemoración del “Día Internacional de las Personas de Edad” establecido por la ONU para celebrarse el 1 de octubre de cada año), en diferentes museos nacionales se desarrollarán “acciones colaborativas” motorizadas por la FNV como parte de una “campaña de promoción de las personas mayores”.

En síntesis, detrás de ”idealistas como tú, gente que quiere hacer cosas, con oportunidades para colaborar y pasar a la acción” (como se lee en idealistas.org, una organización “sin fines de lucro” que pretende conectar “personas, organizaciones, ideas y recursos” del tercer sector), hay acciones promovidas desde estructuras organizativas que dicen promover el “arte” y la “inclusión social” y que operan sobre una realidad que tiene firmes bases de precarización laboral: dichas acciones participan del movimiento generador de mayor exclusión social. Esas estructuras se llaman Fundación y Estado.

Profesionalización del voluntariado y devaluación del trabajo remunerado

Diluida la fundamentación político-ideológica de la acción voluntaria participativa (en la mencionada FNV, la pretendida “mediación cultural de voluntarios mayores para sus pares” que termina extendiéndose a otros tramos etarios), existe el riesgo asociado de profesionalizarla funcionalmente. Así, esta suerte de “profesionalización funcional del voluntariado” (porque los voluntarios realizan tareas propias de profesionales), se revela como estrategia de selección y de formación de voluntarios, lo que convierte a las organizaciones voluntarias en gestoras de “recursos humanos”.

Precisamente, por ejemplo, en 2013 el Museo de la Memoria de Córdoba convocó a personas interesadas “en formar parte de un equipo interdisciplinario de voluntarios (no remunerado), que será capacitado en la temática propia del Museo y luego se insertará en las diferentes áreas que conforman la institución”. Entre los requisitos “para hacer efectiva la inscripción” resultó llamativo el pedido de que “los postulantes deberán presentar currículum vitae con antecedentes laborales y de formación”.

También hemos encontrado ejemplos de utilización de voluntarios para cubrir la falta permanente de personal en algunos museos (como en el Museo Egidio Feruglio de Trelew y el Museo de la Deuda Externa de Buenos Aires) o para determinados eventos, como “La Noche de los Museos” que acontece una vez al año en Buenos Aires y La Plata, entre otras ciudades. Como en la búsqueda de mano de obra gratuita del referido Museo de la Memoria de Córdoba, en general se piden personas capacitadas o con una formación relacionada al lugar donde se va a realizar el voluntariado.

Las organizaciones voluntarias se comportan así como agencias de tercerización laboral, donde lanzan búsquedas “a la carta”. No es extraño sino habitual que estas organizaciones busquen personas con definidos perfiles profesionales, muchas veces ligados a acreditaciones obtenidas en la educación formal. Esta selección “técnica”, propia de agentes de departamentos de recursos humanos del ámbito laboral estatal y privado, invierte la valoración de las “cualidades” del voluntario, pues la relevancia de primer orden no está puesta en la valoración de las ganas de “ayudar” del candidato a voluntario sino en la evaluación de su pericia técnica y hasta de su currículum académico, dejando a un lado la dimensión “participativa” y la identificación del postulante con el proyecto de la organización voluntaria.

Machacamos una vez más a sabiendas: desde el punto de vista del voluntario y de la organización de voluntariado, los requisitos pedidos en los casos que hemos mencionado garantizarían la adecuación de la persona al “puesto”, permitiendo la evaluación y orientación de la “vocación” voluntaria. Pero, al mismo tiempo, se buscan voluntarios para realizar tareas menos “vocacionales” y más “profesionales”. En conclusión: en ocasiones -como puede inferirse de la búsqueda del Museo de la Memoria, donde se evaluaron los “antecedentes laborales y de formación”-, se pretende dar con mano de obra gratuita en el marco de un proceso de profesionalización encubierta. Las pasantías de formación y/o laborales son otra herramienta al servicio de la precarización estructural del trabajo. Muchas pasantías en museos se instrumentan como becas y/o pasantías laborales “temporarias”. Varios de quienes trabajamos en museos hemos iniciado nuestra profesión como voluntarios o pasantes ad honoren para luego obtener una “pasantía rentada” en la perspectiva de alcanzar -aún más adelante- un cargo (rentado). Sin embargo las pasantías, que debieran ser temporales, al renovarse una y otra vez se transforman en “eternas”. Así, es habitual que haya pasantes que están en esa situación desde hace más de diez años. Y también es “normal” que trabajadoras y trabajadores (precarizados o estables) acepten una pasantía para complementar su ya de por sí miserable remuneración/ingreso mensual. Veamos la función precarizadora de las pasantías en el caso de los museos que dependen de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).

Las pasantías en los museos de la UNLP son una herramienta para solucionar la falta de cargos (es decir, de empleos estables) que las políticas universitarias niegan sistemáticamente pese a los históricos y sucesivos reclamos de las trabajadoras y los trabajadores de museos universitarios. De esta manera, la Red de Museos de la UNLP utiliza el sistema de pasantías temporales para que los profesionales obtengan una remuneración por el trabajo realizado. Junto con las pasantías, el voluntariado sigue en pie en muchos museos universitarios, incluidos los de la UNLP. Raramente el voluntariado es reconocido por el museo universitario que lo implementa, más bien suele ser informal: lo desempeña aquel estudiante o profesional que, en pos de situarse en un espacio de trabajo afín a su profesión, se ofrece como voluntario. En el caso de los museos de la UNLP, el voluntariado está reconocido y se otorgan certificados que acreditan la tarea realizada.

De esta manera, estamos en presencia de un proceso de normalización de la precariedad, donde se funden -y confunden- las categorías “empleo” y “formación” y las figuras del pasante, del voluntario y del trabajador temporal (“Necesitamos trabajadores voluntarios para trabajar en La Noche de los Museos” pedían públicamente en 2011 desde http://acciontrabajo.com.ar/votbbEOU.html). Es verdad que cuanto más fuerte es la economía de bienestar de un Estado, más fácil será para un trabajador encontrar un puesto de trabajo remunerado y, en consecuencia, menos atractivo le resultará obtener un trabajo voluntario, especialmente si en el voluntariado se busca una vía de capacitación y acumulación de experiencia; pero no menos cierto es que, en condiciones de estancamiento económico, el voluntariado provee mano de obra gratuita y constituye un mecanismo para debilitar la lucha encauzada a mejorar las condiciones del trabajador ocupado o para atemorizarlo con la amenaza del despido.

En Europa también se consigue

Al ser la cultura en general y el arte en particular generadores de mercancías cuyo consumo no son de primera necesidad, la desocupación y la precarización laboral acechan furiosamente sobre los trabajadores de museos. Hemos referido la situación en Argentina, donde a comienzos de 2016 sobre el contexto de precarización laboral extendido se produjeron despidos en el Estado (“desvinculaciones” y “no renovación de contratos” en el eufemístico lenguaje del gobierno nacional de Cambiemos). Pero lo mismo sucede -y hasta con mayor crudeza- en el resto del mundo. Como ejemplo señalaremos lo que ocurre en España.

La tercerización es allí un hecho consumado: casi todas las áreas de los museos están precarizadas. Desde los guías (muchos de ellos altamente capacitados, no sólo con títulos universitarios de carrera de grado sino con masters realizados -o doctorando- y que dominan dos o tres idiomas a la perfección) hasta el personal de limpieza y de seguridad. El modus operandi es similar en todo el Reino de España: un museo contrata a una empresa especializada en emplear personal eventual; el contrato entre el museo y la empresa tiene una duración determinada; esta empresa contrata trabajadores para desempeñar tareas en el museo; finalizado el contrato, el trabajador puede volver a ser contratado o no, dependiendo de la decisión de la empresa que lo contrató (si es que sigue operando como empleadora del personal que trabaja en el museo) o del resultado de la licitación convocada por el museo (puede ocurrir que gane el concurso otra empresa especializada en tercerización laboral).

En Barcelona, la empresa tercerizada se llama Serveis Educatius Ciut’art, que en su página web se presenta como “una empresa especializada en la atención calificada de visitantes de museos, centros culturales y salas de exposición”. En Madrid (y también en Cataluña) MagmaCultura contrata trabajadores en condiciones de precariedad laboral, una empresa que “reúne un equipo de profesionales con amplia experiencia para ofrecer las mejores soluciones en gestión cultural”. Quien cuasi monopoliza la contratación de personal precarizado en museos de Bilbao es Manpower, que en su sitio español de Internet se presenta así: “Presente en España desde 1988, ManpowerGroup, empresa multinacional líder mundial en estrategia de talento, ofrece soluciones innovadoras para la gestión de los recursos humanos en las organizaciones: atracción, selección y evaluación de todo tipo de perfiles; trabajo temporal”, y un logo destaca en color: “Flexibility”. En sintonía, la filial argentina en su página web se jacta de lograr “encontrar tu primer trabajo permitiéndote ingresar al mercado laboral. La mitad de nuestra actual nómina tiene 25 años y siempre trabajaron a través de Manpower”. En efecto, la mayoría de los trabajadores de museos de España son jóvenes… ¡y si la clase obrera con su lucha no revierte la presente realidad de precarización laboral es probable que “siempre” trabajen contratados por alguna agencia como Manpower!

Como señalaron repetidamente este año los trabajadores de museos de España, la situación de precariedad devino de externalizar los servicios públicos (atención al público, servicios educativos -las visitas guiadas entre éstos-, etc.), decisión tomada por las instituciones y administraciones públicas que contratan a las empresas de “personal eventual” eligiendo por concurso a quienes hacen la oferta más económica, es decir, a quien peor paga a los trabajadores.

La naturalización de este tipo de contratos laborales basura llevó a las autoridades del Museo Guggenheim de Bilbao a expresar sin sonrojarse que el trabajo que desempeñan sus educadoras es “desarrollado por personas con dedicaciones parciales y residuales”. Esa es la respuesta al pedido de “subrogación” (es decir, de que se renueve el contrato de trabajo precarizado de las actuales educadoras) en el próximo convenio con la empresa adjudicataria del cercano concurso. Ante el pedido de renovación de contratos de las 18 trabajadoras (que vencen el 30 de septiembre de este año al finalizar el convenio con ManpowerGroup Solutions), las autoridades del Museo Guggenheim expresaron que “contratará a tres educadores a tiempo completo para sus servicios de información en salas, talleres artísticos para adultos y niños, y visitas guiadas de grupos [porque] la hipotética incorporación de la variable de la subrogación en el nuevo contrato de prestación de servicios no responde a los criterios de organización del museo ni se considera procedente”. Es de destacar que el Museo Guggenheim es patrocinado por el Banco BBK que “ha hecho posible tanto el desarrollo de proyectos generales del museo como el diseño de programas educativos” por medio de su… ¡Fundación BBK!

En Barcelona, donde trabajadores de once museos tienen contrato con Ciut’art (empresa contratada por los museos), el Ayuntamiento, que es titular o co-titular de esos museos, se lava las manos mientras vocifera que “el conflicto es entre Ciut’art y sus trabajadores” porque la Municipalidad “no tiene relación contractual con los trabajadores”. ¿Déjà vu cuando los ministerios de Planificación y de Cultura de la Nación durante los gobiernos kirchneristas externalizaron en las universidades la contratación de trabajadores?

Pero las similitudes existentes en museos de Argentina y España en cuanto a modalidades de precarización laboral no culminan aquí. El programa “Mediación Cultural x Mayores” pregonado por la FNV y ejecutado por voluntarios se inspira en la experiencia de mediación cultural desarrollada por el departamento de educación del Museo Reina Sofía (museo que “propone y diseña las acciones educativas” gracias a que la Fundación Banco Santander “las posibilita y sostiene”). ¿Quiénes conforman el equipo de mediadores culturales del museo español? Trabajadores externalizados (becarios/precarizados). Al igual que estos trabajadores precarizados, los “voluntarios mayores” realizan allí “visitas comentadas” no para público general sino para segmentos específicos: para “grupos mayores de 65” y para “grupos escolares” (de educación primaria, secundaria y “bachillerato”). Ambos grupos de trabajadores (precarizados y voluntarios) están (in)visiblemente conectados porque sus actividades dependen de la supervisión del departamento de educación del Museo Reina Sofía. Complementariamente, y como si fuera un ejercicio de cinismo “cultural” burgués, este museo del Reino de España tiene una sección en su página web llamada “Empleo y formación” que publica los resultados de convocatorias para cubrir “plazas” donde brillan por su ausencia las ofertas de empleos estables: los puestos ofrecidos se etiquetan “plaza de personal laboral temporal” y “beca para la formación”. Voluntarios, becarios, trabajadores eventuales: la cadena de precarización pareciera no tener fin…

Terminar con la precarización laboral, la explotación enmascarada y la sobreexplotación

Recientemente, las pancartas de los trabajadores del Museo Guggenheim de Bilbao sintetizaron gráficamente la cadena de precarización laboral en la que están insertos: “Guggenheim Bilbao: Welcome to the fast food of art. Ya no tiene becarios, ahora esconde trabajadores precarios. Museo de la excelencia subcontrata low-cost” se lee junto a la imagen del zapato y las medias que caracterizan a Ronald (el personaje de fantasía de la marca McDonald’s) en actitud de patear a los descartables laburantes.

En Argentina, la mediación cultural promovida por la FNV y ejercida por voluntarios adultos mayores que trabajan en contacto con trabajadores precarizados monotributistas o asalariados contratados a término que al mismo tiempo son profesionales (o lo serán pronto) conforman eslabones de una misma cadena de precarización.Por medio de la lógica del voluntariado, “la explotación está enmascarada” (Pierre Bourdieu, Razones Prácticas. Sobre la Teoría de la Acción). Constituye el voluntariado un núcleo de precarización laboral. Lo vimos en los casos analizados de los mediadores culturales del Museo Reina Sofía (España) y de la búsqueda de voluntarios para integrar el equipo interdisciplinario del Museo de la Memoria (Argentina): instancias de “participación ciudadana” que eufemizan relaciones de explotación puesto que devienen en tareas permanentes (y por lo mismo es trabajo ad honorem). Aún más: la proliferación de voluntarios que portan capital cultural adquirido en el sistema educativo constituye una palanca de presión (al igual que los trabajadores del ejército industrial de reserva) que debilita a la clase trabajadora en su encarnizada lucha contra la burguesía (estatal o privada).

La profesionalización funcional del voluntariado supone un serio riesgo de normalización. Los trabajadores debemos estar atentos y combatir su naturalización para evitar la situación actual donde está normativizado el trabajo precario “eventual” o “a término” convertido en “permanente” al perpetuarse la renovación periódica de los contratos laborales: los empleados de la administración pública nacional cuyos contratos de “locación de obra y servicio” y de “planta transitoria” vencen semestral o anualmente así lo atestiguan. De ahí que la caracterización del voluntariado como núcleo de precarización laboral pretende alertar sobre la posibilidad de normativizar la sustitución de trabajo asalariado por trabajo voluntario.

ATACA – Asamblea de Trabajadores Autoconvocados de Cultura de la Argentina

Links de interés:

http://www.desarrollosocial.gba.gov.ar/recursosWEB/recursos2/leynacionaldevoluntariadosocial.pdf

https://laculturanoseachica.wordpress.com/2016/08/29/los-juegos-del-hambre/

http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-303520-2016-07-06.html

https://notas.org.ar/2016/07/21/gobierno-4-millones-mcdonalds-promesa-300-empleos-precarios/

http://www.typa.org.ar/es/index.php

http://www.clarin.com/cultura/Mayores-trabajaran-voluntarios-museos_0_1620438125.html

http://fnv.org.ar/creandored/

http://fnv.org.ar/mediacion-cultural-x-mayores/

http://fnv.org.ar/que-es-arte-en-accion/

http://fnv.org.ar/entrevista-a-florencia-g-de-langarica/

http://fnv.org.ar/multiplicarte-en-mar-del-plata/

http://fnv.org.ar/wp-content/uploads/2014/07/Camino-hacia-la-cuarta-decada-PDF.pdf

http://www.idealistas.org/about-us

http://www.malba.org.ar/transparencia-1/

http://rededucadoresmca.blogspot.com.ar/search/label/%C2%BFQui%C3%A9nes%20somos%3F

http://www.fadam.org.ar/fadam–quienes-somos.html

http://www.cultura.gob.ar/noticias/museos-para-todos-los-publicos/

http://www.reddemuseos.unlp.edu.ar/

http://acciontrabajo.com.ar/votbbEOU.html

http://www.manpowergroup.es/Quienes-somos

http://www.manpower.com.ar/buscas_trabajo.aspx

http://www.magmacultura.com/es/about/

http://ciutart.com/

http://www.bbk.eus/wp-content/uploads/2015/12/BBK_revista2015_CAS.pdf

https://issuu.com/museoreinasofia/docs/programa_educativo_2015-2016_2-9-15

http://www.museoreinasofia.es/actividades/voluntariado

http://www.museoreinasofia.es/actividades/mediacion-cultural

https://www.youtube.com/watch?v=XBgkG9_eDos

http://www.museoreinasofia.es/museo/empleo-formacion

http://www.elcultural.com/blogs/y-tu-que-lo-veas/2016/07/calidad-laboral/

https://www.change.org/p/ayuntamiento-de-bilbao-sueldo-digno-para-el-personal-subcontratado-en-

el-museo-de-bellas-artes-de-bilbao

http://www.elcorreo.com/bizkaia/culturas/201607/28/guggenheim-abre-normalidad-pesar-

20160728132709.html

http://m.elcorreo.com/bizkaia/culturas/201608/29/guggenheim-contratara-tres-educadores-

20160829132132.html

http://www.sindicatosut.org/#castellano

http://lacajarevuelta.com/dignidad-y-museos-capitulo-84/

http://www.lavanguardia.com/local/barcelona/20160715/403239354606/barcelona-mesa-

mediacion-huelga-museos-subcontratas.html

http://www.centroanafrank.com.ar/article/queres-ser-guia-del-museo-no-te-pierdas-la-proxima/

http://museodeladeuda.econ.uba.ar/voluntarios-del-museo-dieron-una-charla-en-biblioteca-popular/

http://museodelamemoria.gob.ar/page/noticias/id/1611/title/Convocatoria-para-equipo-

interdisciplinario-de-voluntarios

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90mo aniversario de la ejecución de los obreros italianos Sacco y Vanzetti

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100 años atrás, en Argentina y en decenas de países era habitual que la clase trabajadora no sólo luchara por reivindicaciones inmediatas, limitadas al estrecho ámbito territorial burgués en el que padecía la explotación capitalista y la opresión estatal. Así, no eran raras las huelgas obreras de determinado “gremio” o “rama de actividad” declaradas en solidaridad con trabajadores/as de otros oficios que estaban en huelga y el fomento de campañas financieras intergremiales e intragremiales para sostener el fondo de lucha de obreros/as de determinado oficio o lugar de trabajo; hasta las cuestiones que a la ligera podrían considerarse “extralaborales” eran abordadas por la clase obrera de manera autónoma: la cuestión de la vivienda (en Argentina en 1907 se produjo una larga “huelga de inquilinos” que fue auspiciada y apoyada por varios sindicatos), la lucha por desmasculinizar el espacio público en general y el gremial/sindical en particular (el lema del periódico “La voz de la mujer” publicado en Buenos Aires en 1896 era “Ni Dios, ni patrón, ni marido”), la crítica radical a las religiones (especialmente la católica), etc.

100 años después, las huelgas obreras en solidaridad con otros/as trabajadores/as son escasísimas, en casi todos los países el internacionalismo/cosmopolitismo proletario vigente a fines del siglo XIX y principios del XX fue abandonado por el nacionalismo/patriotismo y son poquísimos los sindicatos que levantan la bandera de la emancipación internacional de los trabajadores. Por eso traemos al presente el recuerdo de las huelgas obreras acaecidas en 1927 en Argentina en solidaridad con obreros que estaban encarcelados en una ciudad septentrional de otro país; huelgas que contrastan con los “amagues” de huelga de la actual casta burocrática sindical nacionalista que oprime a los obreros y obreras de la región argentina.    

 

En la ciudad de Buenos Aires, entre abril y septiembre de 1927 se desarrollaron cinco huelgas generales en solidaridad con Sacco y Vanzetti: 8 y 9 de abril, 15 de junio, 4-5-6 de agosto, 10 de agosto y 22 de agosto. Huelgas generales y movilizaciones también acontecieron en casi todo el territorio de la Argentina.

El 10 de agosto, durante la jornada de huelga general convocada por las tres centrales sindicales, en Buenos Aires acontecieron las movilizaciones más concurridas de esos meses: a las 15h se concentraron obreros convocados por la FORA (en Plaza Constitución), por sindicatos autónomos y el Comité Pro Sacco y Vanzetti (en Plaza Once) y por la USA y la COA (Plaza Congreso).

El domingo 21 de agosto se organizaron en la ciudad de Buenos Aires los últimos actos en solidaridad con Sacco y Vanzetti, quienes seguían encarcelados en Estados Unidos. Al día siguiente, en el diario La Nación se leía: “fue concurrido el mitin de ayer. (…) Hoy a las 6 se hará efectivo un paro por 24 horas en protesta por la ejecución de Sacco y Vanzetti”. El diario afirmaba que 7.000 fueron las personas que se movilizaron el día anterior y destacaba la presencia de una columna encabezada por mujeres que “sin permiso policial” se habían movilizado de Plaza Once a Plaza Congreso.

Los esfuerzos proletarios internacionales no lograron impedir la ejecución: en la madrugada del 23 de agosto de 1927 los obreros Sacco y Vanzetti morían en sillas eléctricas.

El compromiso solidario e internacionalista de los trabajadores de la región argentina en 1927 contrasta con el espíritu nacionalista, mezquino y corporativista que se reflejó el 22/8/2017 en el palco de Plaza de Mayo durante la movilización convocada por la CGT y las CTA: el himno nacional argentino y la marcha peronista abrió y cerró -respectivamente- el acto, se recordó al ultraderechista sindicalista Rucci, al militar Perón y a su esposa actriz Eva Duarte, y una vez más se proclamó la “defensa del modelo sindical” argentino de inspiración fascista vigente desde 1943. Obviamente, como para la CGT la clase obrera nació en Argentina de la mano del estanciero y militar Perón, no se mencionó que se estaba en la víspera del 90mo aniversario de la muerte de los obreros Vanzetti y Sacco (y menos que cero se mencionó que el proletariado no se movilizó en 1927 para vivar a un nacionalista burgués sino para salvar a dos obreros italianos…).

En 1927, a diferencia de ahora, había libertad de asociación gremial en Argentina y los trabajadores se agrupaban según afinidad ideológica: FORA, USA y COA eran las tres centrales sindicales de la época (y también existían sindicatos “autónomos” que no estaban afiliados a ninguna “unión”, “federación” o “confederación” mencionadas). La libertad de asociación gremial demuestra la falacia argumentada en la actualidad por los defensores del unicato sindical vigente en Argentina: la llamada “fragmentación” del “movimiento obrero” no impidió la unidad en la acción del proletariado para lograr no sólo la no ejecución sino la libertad de los obreros anarquistas internacionalistas Vanzetti y Sacco.

90 años después del asesinato de los italianos Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti, el proletariado debe volver a las fuentes, es decir, practicar EFECTIVAMENTE la solidaridad internacional de clase.

 

¡Libertad de asociación para los trabajadores!

¡Solidaridad internacional entre explotados!

 

ATACA

23/8/2017 – 28/8/2017

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Los “derechos humanos” en la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE)

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El 1 de septiembre de 2017 se cumplirá un mes de la desaparición forzada de Santiago Maldonado. Desde que se conoció la noticia de la desaparición del joven, los secretarios generales de ATE Capital y de ATE Nacional (y también de ATE Provincia de Buenos Aires y de otras seccionales) se pavonean detrás de pancartas que exigen “Aparición con vida ya” de Santiago Maldonado; ATE Nacional y ATE Capital movilizaron parte de su aparato (y también ATE Provincia de Buenos Aires y otras seccionales) en las distintas manifestaciones públicas que se dieron a lo largo y ancho de toda la Argentina para pedir que Santiago Maldonado no sólo aparezca sino “no permitir que el terrorismo de Estado se enseñoree en Democracia” (Hugo Godoy dixit) porque “Santiago es un artesano que fue a colaborar con la comunidad y lamentablemente es víctima de la  Gendarmería” (Daniel Catalano dixit) y por todo ello y mucho más “hay que dar una respuesta contundente a este intento de profundizar la impunidad por parte del Poder Económico, su representación política y su brazo de seguridad, es decir, su brazo armado” (Oscar de Isasi dixit). Y seguramente el 1 de septiembre a las 17 hs en Plaza de Mayo estarán los nombrados secretarios generales del sindicato “al frente” de sus “representados”. Así, ATE dicta(rá) cátedra desde las calles y “apariciones” públicas, pero… ¿por casa cómo andamos? ¿Están “desaparecidos” ciertos “derechos humanos” en la casa ATE?

 

I

 

ATACA viene difundiendo la situación que padecen los trabajadores del Centro Cultural y Deportivo Leopoldo González. ATE Capital es “dueña” del centro cultural. Como patronal, precariza y atosiga a los trabajadores: no paga horas extras, no categoriza como corresponde por ley, discrimina, acosa, maltrata y persigue. El 19/8/2017, en el perfil público de Facebook de los “Trabajadores en lucha del CCyD Leopoldo Gonzalez” se reproducen las palabras de Soledad Vino, delegada de los trabajadores: “Mienten con la clausura porque no quieren mostrar para afuera que tienen un discurso pero para dentro fueron la peor patronal con nosotros: se quejan de lo que hace Macri con los estatales pero a nosotros nos persiguieron, nos faltaron el respeto (…) y cuando me eligieron delegada para reclamar nos cerraron nuestro lugar de laburo de un día para el otro y sin avisar. No se bancaron que un grupo de trabajadores eligiera delegada y les reclamara dignidad. Este conflicto no empieza cuando quisieron cerrar, empieza antes, cuando nos apretaron y no me reconocían como delegada. (…) Son de terror porque para afuera se hacen los sindicalistas combativos” (https://www.facebook.com/Trabajadores-en-lucha-del-CCy-D-Leopoldo-Gonzalez-297697620704075/).

Reverberamos lo dicho por la trabajadora delegada: hacia fuera posan de defensores de los derechos humanos (entre éstos los de los trabajadores), pero hacia dentro los violan constantemente (son una patronal negrera). Así, ATE Capital no duda en reclamar la “libertad a Milagro Sala”, rendirle homenaje a “Taty Almeida”, marchar “por la aparición con vida de Santiago Maldonado y en defensa de la democracia”, se lamenta porque “apologistas de la dictadura agredieron a estatales que protestaban pacíficamente en el Ministerio de Justicia” y, finalmente, se presenta “a la Justicia contra las ‘dotaciones óptimas’ y los despidos en el Estado”;[1] pero hacia dentro ATE Capital persigue gremialmente y explota a trabajadores en fraude a la ley (en el referido centro cultural).

 

II

 

¿Y ATE Nacional? Igual que ATE Capital: hacia fuera tienen un discurso de defensa de los derechos humanos, hacia dentro protegen a burócratas sindicales que durante la dictadura militar entregaron a trabajadores. Relacionamos aquí dos noticias, más o menos recientes.

El 18/8/2017 ATE Nacional publicó en su página web que los “Departamentos de DD.HH. de ATE trabajan en el armado de listados con los nombres de compañeros y compañeras que fueron desaparecidos” (http://www.ate.org.ar/nota.asp?id=10391). En la nota se lee que “el Director del Departamento de DD.HH. de ATE Nacional, Héctor ‘Pelusa’ Carrica, manifestó: ‘El objetivo de armar estos listados es la Memoria de los lugares de trabajo. Porque esos compañeros y compañeras que están desaparecidos eran delegados, militantes. La lucha de esos compañeros, su compromiso para tratar de transformar a la sociedad, es una de las páginas más notables de la historia de nuestro sindicato”. Lo que no dice la nota es que dentro de las “páginas más notables de la historia” del sindicato también se encuentra el papel desempeñado por militantes gremiales que, como Juan Carlos Marín, colaboraron con la última dictadura militar (1976-1983) y que también debieran conformar esos “listados” para la “Memoria de los lugares de trabajo”.

La noticia anterior la relacionamos con esta no tan reciente: en 1976 Marín era secretario general de la seccional Ensenada de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE). Durante el juicio contra la “Fuerza de Tareas 5” (Armada y Prefectura) desarrollado en 2015 en la ciudad de La Plata (provincia de Buenos Aires), sobrevivientes de la dictadura (como un entonces trabajador de la empresa estatal Astilleros Río Santiago) relataron el rol colaborador con la dictadura de jerarcas sindicales, entre ellos Marín. Regresada la democracia y pese a numerosas denuncias contra Marín, ATE no sólo no expulsó al buchón de la Patronal y del entonces genocida Estado sino que lo premió con el cargo de “secretario de Finanzas del centro nacional de jubilados” de ATE Nacional.[2]

Pero no sólo ATE Nacional cobija y defiende al repugnante Marín: en un comunicado de prensa publicado el 22/5/2013, ATE Ensenada se jacta de que “en las buenas y en las malas” la seccional siempre está “al lado de nuestros compañeros”. Allí se lee: “Los años de los militares fueron duros, donde muy pocos se atrevían a discutir al régimen imperante. Sin embargo, nuestro gremio, demostrando agallas o como se dice en el fútbol ‘huevo’, en las malas y contra viento y marea defendió a los compañeros. Así lo demostró un comunicado que emitió nuestra organización en el Diario El Día el 24 de marzo de 1976 en contra de la violencia. La nota del diario dice lo siguiente ‘La Seccional Ensenada de la Asociación de Trabajadores del Estado (A.T.E) con la firma de su Secretario General, señor Juan Carlos Marín, el Secretario de Prensa, señor Oscar Guillermo García, dio un comunicado con el objetivo de expresar el repudio a los hechos de violencia de los que fueron víctimas 4 afiliados, luego de nombrar a Méndez Paz, Andreucci, Gutzos y Lucero, todos trabajadores del Astillero Río Santiago, y que fueron encontrados asesinados, destaca que en un mismo fin que es la grandeza de la patria, se exhorta a los que en el camino de la violencia serenar sus pensamientos y pide que todos vuelquen sus esfuerzos a fin de contribuir a lograr la tranquilidad y paz social que todos los argentinos quieren y anhelan” (errores de sintaxis en el original, cfr. http://www.ate-ensenada.com.ar/comunicado-de-prensa-22-de-mayo-de-2013-en-las-buenas-y-en-las-malas-siempre-al-lado-de-nuestros-companeros/).[3] En el comunicado se mencionaron las palabras “huevo” y “comunicado”. Las palabras contenidas en el “comunicado” publicado el 24/3/1976 en el mencionado diario de la ciudad de La Plata demostrarían que la seccional Ensenada de ATE “en las malas y contra viento y marea defendió a los compañeros”. Apostillamos:

a) en el imaginario social, en Argentina, por medio de la lengua popular se sabe que “gallina” es sinónimo de “persona cobarde”, “pusilánime”, “miedosa”;

b) las gallinas -las plumíferas y las bípedas- cacarean y ponen “huevo” (ambas acciones no son mutuamente excluyentes);

c) las acciones (el “huevo” o “agallas” de la burocracia sindical de ATE Ensenada) y los comunicados (su pretendida demostración de defensa “contra viento y marea” de los “compañeros”) se insertan en relaciones sociales que son históricas, en este caso “dictadura” con la que el sindicato ATE colaboró por medio -entre otros- del burócrata Marín;

d) el comunicado reivindicado en 2013 por la burocracia sindical de ATE Ensenada no expresa el “repudio de los hechos de violencia” perpetrados por la dictadura militar sino “el camino de la violencia” (¿de quién o quiénes?) y le pide a “todos” (¿quiénes son “todos”?) que “vuelquen sus esfuerzos a fin de contribuir a lograr la tranquilidad y paz social” (¡con esas palabras se expresaba la dictadura militar en su propaganda a favor de la represión estatal!) para la “grandeza de la patria” (es decir, de la burguesía, porque los obreros con conciencia de clase no tienen patria).

Lo dicho sobre los “derechos humanos” y los cacareos y acciones concretas de los gremios ATE Capital, ATE Ensenada y ATE Nacional -por medio de cada “Consejo Directivo”- hasta aquí bosquejado pone en primer plano cuestiones que los trabajadores, como colectivo, debemos debatir urgentemente; cuestiones que abren otros interrogantes, como ¿qué es un Sindicato de trabajadores?, ¿para qué sirve y a quiénes sirve?, ¿es una herramienta de resistencia al Capital y el Estado o es un aparato al servicio del Capital y el Estado?

 

ATACA

19/8/2017 – 27/8/2017

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[1] Todos los entrecomillados son títulos de noticias alojadas en http://atecapital.org/

[2] Gracias a una extensa campaña pública desplegada por trabajadores afiliados a ATE -sobre todo por medio de distintas agrupaciones sindicales- y por organismos de derechos humanos -sobre todo de la ciudad de La Plata, provincia de Buenos Aires- (trabajadores, agrupaciones y organismos que antes de este juicio ya venían denunciando al buchón), con posterioridad a finalizado este proceso judicial contra genocidas Marín fue desplazado de su cargo en ATE Nacional.

[3] Ahora (agosto de 2017), Marín sigue afiliado al sindicato y milita en el centro de jubilados de ATE Ensenada.

Sobre el buche Marín, entre otras noticias, ofrecemos las siguientes:

Agosto de 2015: http://www.po.org.ar/prensaObrera/1376/sindicales/la-burocracia-de-ate-y-los-crimenes-de-la-dictadura-en-ensenada

Octubre de 2015: http://www.po.org.ar/prensaObrera/1386/libertades-democraticas/logramos-la-primera-condena-por-genocidio

Mayo de 2016: https://apelabogados.blogspot.com.ar/2016/05/expulsemos-marin-entregador-en-el.html?q=Marín

Marzo de 2017: http://agenciadelacosta.com.ar/denuncian-a-un-colaborador-de-la-dictadura-en-ate/

Abril de 2017: https://www.laizquierdadiario.com/La-Marron-exige-la-expulsion-del-colaborador-de-la-dictadura-Juan-Carlos-Marin-de-ATE-Ensenada

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ATE Capital: burocrático como sindicato, negrero como patronal

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El Centro Cultural y Deportivo Leopoldo González pertenece al sindicato ATE Capital. Ubicado en el barrio de San Telmo de la ciudad de Buenos Aires, allí se desarrollaban talleres artísticos, actividades deportivas y eventos culturales de diversa índole. Escribimos “desarrollaban” porque el centro cultural y deportivo fue cerrado por ATE Capital: el lunes 7 de agosto dos miembros de la Comisión Directiva -Humberto Rodríguez y Hugo Bellón- se llevaron útiles y muebles, les comunicaron a los trabajadores que a partir de ese día el lugar permanecería cerrado y antes de retirarse cambiaron la cerradura. Todo esto fue contado públicamente por los trabajadores del centro cultural, quienes recordaron que desde hace un largo tiempo venían soportando persecución gremial y laboral, malos tratos, amenazas y hasta comportamientos misóginos y discriminadores de parte de la patronal ATE Capital por medio del burócrata sindical Humberto Rodríguez.

 

Se sabe que los sindicatos (no todos, pero sí la mayoría) en Argentina y en el mundo han dejado de ser centros de resistencia contra las usurpaciones del Capital: integrados a esa máquina de despotismo de clase llamada Estado, se encargan de frenar cuando no aplastar las luchas reivindicativas de los trabajadores. Pero una modalidad extendida desde hace ya muchos años es la de convertirse directamente en burgueses, es decir, en propietarios de medios de producción y/o de servicios.

Así, además de ejercer sindicalmente la burocracia, muchos sindicatos emplean fuerza de trabajo, es decir, explotan trabajadores; por ejemplo Víctor Santa María -presidente del Partido Justicialista de la ciudad de Buenos Aires y secretario de estadísticas de la CGT- es uno de los sindicalistas capitalistas que por medio de un sindicato -desde hace 20 años es secretario general del SUTERH- explota a trabajadores de medios de comunicación (diarios Página/12 y Z; revistas El Planeta Urbano, Caras y Caretas y Alta -se lee a bordo de los aviones de Aerolíneas Argentinas-; radios AM 750 y FM 89.1 -Malena-), de la industria del cine (fidecoimisos Filmar y Fondeart), de la industria editorial (Octubre), de la educación (Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo -UMET- e ISO -institución educativa de nivel superior no universitaria-) y del espectáculo (salas Caras y Caretas de los barrios San Telmo y Balvanera de la ciudad de Buenos Aires), entre otros emprendimientos capitalistas (sobre el empresario Santa María y la empresa Página/12 ya hemos escrito en nuestro informe del 30/3/2017 https://laculturanoseachica.wordpress.com/2017/04/03/pagina12-y-el-lenguaje-de-las-luchas-obreras/). La modalidad capitalista que asume la explotación de trabajadores en el caso del sindicato SUTERH -como “Grupo Octubre”- es por medio de la “Fundación Octubre Trabajadores de Edificios” (cfr. http://octubre.com). Y sobre el papel negrero de la figura legal “Fundación” como modalidad burguesa de explotación directa de trabajadores pero también como agente en la conservación y reproducción ampliada de las condiciones de explotación y opresión del sistema capitalista, como ATACA ya nos hemos expresado en 2016: https://laculturanoseachica.wordpress.com/2016/10/03/octubre-mes-de-la-precarizacion-laboral-en-los-museos/).

 

Sirvan los párrafos precedentes para poner en contexto la situación que referiremos a continuación: trabajadores del Centro Cultural y Deportivo Leopoldo González de ATE Capital denuncian que este sindicato persigue, negrea y despide. El sindicato ATE Capital (que públicamente defiende la gestión de la millonaria expresidente Cristina Fernández de Kirchner, quien -como patronal de Estado- no sólo mantuvo sino extendió la precarización laboral en el ámbito del Estado nacional y redujo los ingresos de los trabajadores vía inflación y salarios reales depreciados gracias a cada paritaria anual que ATE firmaba y firma “en disconformidad”) emplea de manera precarizada a trabajadores del Centro Cultural, no paga horas extras, persigue la organización de los trabajadores del Centro Cultural y -como la patronal de AGR-Clarín y PepsiCo- hace lock-out.

ATE Capital se comporta como lo que es: un vulgar burgués. Pero los trabajadores también denuncian el papel “solidario” con la patronal de ATE Capital del sindicato UTEDyC -que por disposiciones legales se arroga la representación de los trabajadores asalariados de “entidades deportivas y civiles”-. Según el testimonio de un trabajador, el Sindicato por medio de una representante les dijo que “teníamos que aceptar lo que nos planteaba la Comisión Directiva de ATE Capital” (escuchar su testimonio y los relatos de los acontecimientos vividos hasta el 9/8/2017 en https://ar.radiocut.fm/audiocut/entrevista-a-soledad-vino-delegada-del-centro-cultural-y-deportivo-leopoldo-gonzalez/. Para una crónica de los acontecimientos y detalles sugerimos leer los sucesivos posteos del colectivo de trabajadores del Centro Cultural y Deportivo Leopoldo González alojados en https://www.facebook.com/Trabajadores-en-lucha-del-CCy-D-Leopoldo-Gonzalez-297697620704075/).

El sábado 12/8/2017, la Comisión Directiva del sindicato ATE Capital en sus cuentas de Twitter y Facebook publicó un “acta acuerdo” con el que se expidió sobre el asunto (se lee en https://www.facebook.com/ATECapitalOk/photos/a.1743737725914775.1073741836.1722763514678863/2014532388835306). Allí ATE Capital reparte culpas: que ATE Nacional, que el dueño del inmueble, que el “Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires” que clausuró el lugar… Nos interesa sobre todo el asumido rol patronal que se manifiesta en el lenguaje burgués utilizado por la burocracia sindical de ATE Capital: los “dirigentes de ATE Capital” toman nota de los reclamos “relacionados con las horas extras y recategorizaciones” y garantizan a los trabajadores del centro cultural “la continuidad en las mismas condiciones que las actuales” (es decir, la continuidad del no pago de horas extras, las no recategorizaciones y otras cuestiones asociadas a la precarización laboral porque, según los trabajadores del centro cultural, esas son las condiciones que allì existen). Pero en su cuenta de Twitter (@CclgTrabajador), los trabajadores del Centro Cultural y Deportivo Leopoldo González desbaratan los argumentos esgrimidos por la Comisión Directiva de ATE Capital. Así, en sucesivos tweets que aquí agrupamos en un solo texto, se lee: “Son tres los falsos argumentos de @ATECAPITALOK: la clausura, el problema presupuestario y el proyecto superador. La clausura es de hace un año atrás por una fiesta del área de ddhh de @ATECAPITALOK (17 de julio de 2016). Quitaron la faja de clausura y la actividad siguió, se hicieron muchas reformas e incluso el festival de invierno de @ATECAPITALOK. Justo empezamos a reclamar y cierran el centro cultural. Los tres argumentos falsos son para hacer un cierre patronal. Nos echan. ‘Muy caro el alquiler’: mentira. El alquiler es de $60.000. Con la cuota de los talleres pagás los alquileres. El Centro Cultural y Deportivo Leopoldo González se autofinancia. Si tuvieran proyecto superador seguirían así y no mandarían los talleres a donde guardan las banderas. Son argumentos falsos”.

 

Como parte de su plan de lucha, los trabajadores mantienen la ocupación del Centro Cultural y Deportivo Leopoldo González.

ATACA

14/8/2017 – 26/8/2017

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Búsqueda laboral: Ministerio de Cultura de la Nación requiere trabajador/a monotributista para inestable relación de dependencia

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Los trabajadores del Estado nacional se vinculan con la patronal (Estado nacional) de diferentes modos; modos que devengan diferentes beneficios, derechos y obligaciones laborales. Uno de estos modos se establece por medio del contrato de “locación de obra” y de “locación de servicio”. En este informe -que publicaremos en dos partes- el foco lumínico se posa en dicho modo de contratación de trabajadores en el Ministerio de Cultura de la Nación.

 

PRIMERA PARTE

 

Uno de los primeros párrafos del decreto 254/2015 que ordenaba la revisión de todos los “procesos concursales y de selección de personal” de la “administración pública nacional” de los últimos tres años, lo hacía bajo la hipótesis de que había habido una masiva contratación de “ñoquis” durante el período de tiempo señalado. En el lenguaje “legal y técnico” utilizado por el funcionariado estatal, los ñoquis (personas que sin trabajar o brindar ningún servicio cobran un salario u honorarios) estaban dispersos o aglomerados en las “diversas modalidades contractuales”, de ahí “la revisión de los procesos de selección y contratación de personal” para detectarlos “con el objeto de procurar un buen gobierno y la imperiosa necesidad de proceder al ordenamiento de la Administración Pública”. Los fundamentos de esa hipótesis eran inexistentes, pero los medios de comunicación y otros aparatos ideológicos se encargaron de legitimar ese discurso ante (y entre) la sociedad. También fue reforzado por distintos funcionarios durante los primeros meses de gestión; así, por ejemplo, al arsenal discursivo sumaron la demonización de la participación política: para el gobierno macrista los trabajadores contratados por el Estado durante los años 2013-2014-2015 eran a priori “la grasa militante” que había que limpiar, desprender de la estructura laboral pública nacional.

Entre las modalidades de “selección de personal” usada por la patronal de Estado nacional se encuentra la que hace por medio de la “locación de obra” (o “locación de servicio”); modalidad que junto con otras precariza laboralmente y rompe (y en consecuencia fragmenta) la unidad de clase del colectivo de trabajadores estatales. Sin duda, una de las relaciones laborales que denota un alto nivel de precariedad para lxs trabajadorxs del Estado nacional es la de los contratadxs vía “locación de obra” (en adelante CLO), quienes realizan tareas habituales y permanentes en diferentes áreas y/u organismos del Ministerio de Cultura de la Nación.  

 

¿En qué consiste un CLO? Se acuerda la firma entre quien vende su fuerza de trabajo y el que la contrata, pero quien determina las condiciones de trabajo es el contratante. La duración del contrato es estipulada según la tarea o actividad requerida por el empleador de la fuerza de trabajo. En el Ministerio de Cultura de la Nación (en adelante MCN) existen distintos plazos de contratación: trimestrales, cuatrimestrales, semestrales y anuales. En todos los casos se pautan honorarios fijos que se abonan ora mensualmente, ora al finalizar el contrato. Y en todos los casos se requiere que la persona contratada esté inscripta como “monotributista” en la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) y que emita “factura” para percibir el pago a partir de que el MCN certifique la realización de las tareas por las que se la contrató. Al trabajador o trabajadora le corresponde el pago de sus propias cargas sociales y previsionales mensuales; y si desea cobertura médica deberá contratarla por su propia cuenta. El contrato firmado no implica relación de dependencia alguna, según reza una de sus cláusulas. Esto significa que, si bien el contrato podrá ser renovado con acuerdo de las partes, este contrato no admite ninguno de los derechos que tiene la persona trabajadora cuya relación laboral es reconocida como asalariada por el Estado empleador. De la naturaleza del vínculo laboral CLO emerge la condición de precariedad de la persona trabajadora, que es expuesta a diversas situaciones siempre adversas. Haremos una breve síntesis de estas situaciones que se derivan, por ejemplo, de la renovación del contrato.

 

Precariedad en loop

El 29 de enero de 2016, en el MCN despidieron a alrededor de 500 personas trabajadoras: unas estaban contratadas por medio de los CLO, otras asalariadas bajo la modalidad estipulada en el “Artículo 9 de la Ley Marco de Regulación del Empleo Público” cuyas “pautas” de aplicación están detalladas en la “Resolución 48/2002” publicada en el Boletín Oficial en enero de 2003.[i]

Ya referimos que el decreto 254 del 24 de diciembre de 2015 ordenaba la revisión de todos los contratos firmados durante los años 2013, 2014 y 2015. Este proceso de revisión demoró todas las renovaciones de contratos CLO. Pero una vez renovados los contratos, las personas trabajadoras monotributistas recibieron una insuficiente actualización monetaria, formada por un determinado porcentaje correspondiente al valor fijado en la paritaria del año anterior por los sindicatos y el Estado empleador.

La tardía renovación de los contratos conjugada con la situación de despidos masivos produjo la demora en el cobro de “honorarios” de quienes no fueron despedidos/das. Luego de trabajar sin cobrar durante dos meses, los trabajadores y trabajadoras monotributistas cobraron por primera vez en 2016 en el mes de marzo.

 

El siempre renovado look de la precariedad en loop

A principios de noviembre de 2016, la patronal de Estado solicitó a los contratados CLO un conjunto de documentos impresos (DNI, último título de estudios obtenido, constancia de inscripción al monotributo, constancia de CUIL, certificado de antecedentes penales -cuyo costo debe pagar el trabajadxr- y currículum vitae): la fecha límite de entrega sería el 26 de noviembre. Pero en el transcurso del mes de diciembre se informó que los contratos se renovarían de manera digital a través de una plataforma virtual de acceso individual, utilizando cada usuario su clave fiscal. Para ello cada trabajador y trabajadora debía digitalizar toda su documentación y realizar la carga cuando el área de administración se lo solicitara… y empezó la espera. Espera que se extendió hasta mediados de enero de 2017, cuando algunxs trabajadorxs comenzaron a recibir la orden de efectuar la carga. Llegado el fin de mes de enero de 2017, por “fallas del sistema” se volvió para atrás con la modalidad digital y se retomó la tarea en papel. El tiempo seguía pasando…

Finalmente, la renovación de contratos se realizó en la mayoría de los casos sin aumento ni ajuste alguno. ¿Motivos? Que una adenda reciente, que una orden del Ministerio de Modernización, que una adecuación del Ministerio de Cultura a la orden del Ministerio de Modernización, que no hay presupuesto, etc. Posteriormente, mediante diversas gestiones (en algunos casos hechas por cada empleadx, en otras por medio del sindicato ATE), algunxs trabajadorxs CLO recibieron un ajuste del 30% y otrxs del 20%. Ahora nos centraremos en la discrecionalidad del “aumento”.

 

La previsibilidad de lo (im)previsible

En la actualidad (agosto de 2017), en una minúscula Secretaría del MCN se tornó visible lo inesperado: la discrecionalidad con la que se determinan las renovaciones de contratos y los aumentos en los montos de los honorarios. Veamos.

En la Secretaría de Integración Federal y Cooperación Internacional, trabajadoras y trabajadores CLO con antigüedad en su puesto -es decir, con sucesivas renovaciones de sus precarios contratos-, cuyos ingresos mensuales por las tareas realizadas en el MCN no superaban los $12.000 en el año 2016, renovaron sus CLO con 0% de aumento. Sí, como se leyó: en 2017 perciben mensualmente la misma cantidad de dinero que cobraban el año anterior. A diferencia de los CLO que renovaron sus contratos sin incremento monetario, en la misma Secretaría personas contratadas como “coordinadoras” que ingresaron durante la gestión de Cambiemos -quienes perciben mensualmente más de $ 30.000- recibieron un 20% de incremento en sus haberes.

 

Buenos Aires, 25 de agosto de 2017

ATACA – Asamblea de Trabajadores Autoconvocados de Cultura de la Argentina

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[i] A diferencia de las personas trabajadoras “autónomas” con CLO, las contratadas bajo las normas de la “resolución 48” son asalariadas. Así, el Estado empleador reconoce que son personas trabajadoras en relación de dependencia. Sin embargo, estas personas trabajadoras asalariadas -a diferencia de las de “planta permanente”- deben renovar anualmente sus contratos. Ni las personas trabajadoras monotributistas ni las asalariadas “resolución 48” tienen estabilidad en el empleo, es decir, son precarizadas.

 

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Ministerio de Cultura de la Nación: más recortes es menos cultura

 

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El 14 de agosto de este año -inmediatamente después de acontecidas las elecciones nacionales PASO- nos anoticiábamos de que Enrique Avogadro había renunciado a su cargo de Secretario de Cultura y Creatividad del Ministerio de Cultura de la Nación (MCN). “El funcionario no será reemplazado sino que sus programas quedarán a cargo de Iván Petrella, que hasta ahora era secretario de Integración Federal y Cooperación Internacional”, informaba ese día Clarín. “En el Ministerio se habla también de una movida más importante: aunque quedó en veremos, hace rato que circula la intención de reducir el número de ministerios. ¿Cultura volvería a ser una Secretaría, como lo fue hasta mayo de 2014? Esta hipótesis circula y la reducción de secretarías la abona. Si así fuera, los rumores hablan de dos posibilidades: que vuelva a depender de Presidencia o que se integre al Sistema Nacional de Medios y Contenidos Públicos, bajo la conducción de Hernán Lombardi”, agregaba el mencionado diario. Casi repitiendo las mismas palabras publicadas en Clarín, al día siguiente el diario La Nación informaba que “está el rumor que indica que se vienen recortes en el área [y] la unificación de Cultura con el Sistema Nacional de Medios y Contenidos Públicos, área que depende de Hernán Lombardi. Sin embargo, en el entorno del ministro de Medios desmienten rotundamente el último escenario. ‘No hay recortes. Nuestra gestión no hizo más que ampliar programas. Tampoco hay un escenario de fusión entre un área de gobierno y otra’, precisó Avogadro. Sin embargo, puertas adentro del ministerio hablan de achicamiento presupuestario y de proyectos socioculturales creados por la actual administración, cuya continuidad está en duda”.[i]

Contrariamente a lo afirmado por Avogadro (“no hay recortes”), desde ATACA afirmamos que hay una persistente política de vaciamiento del Ministerio de Cultura de la Nación. El objetivo general que persigue la plutocracia que actualmente administra el Estado nacional es achicar la cultura pública (no es casual que el lema de combate de ATACA es -desde que nos conformamos como colectivo de trabajadores- #LaCulturaNOseAchica).

Entendemos que no nombrar a ningún funcionario en reemplazo de Avogadro y pasar la Secretaría de Cultura y Creatividad a la órbita de otra (Secretaría de Integración Federal y Cooperación Internacional comandada por Iván Petrella) es achicar aún más el MCN. Proceso de achicamiento que alimenta la espiral de agigantamiento del achique: la Secretaría de Integración Federal y Cooperación Internacional no sólo es -o, mejor dicho, era, dada la reciente/próxima absorción del área que regenteaba Avogadro- la más pequeña de todo el MCN sino que hasta ayer nomás se encontraba (y se encuentra) en pleno proceso de achicamiento. ¿Por qué decimos que la Secretaría de Integración Federal y Cooperación Internacional está en proceso de achicamiento? Porque hasta el momento en que Avogadro dejó de ser funcionario de alto rango del MCN, se sabía que el ministro Pablo Avelluto le quitará al área de Cooperación Internacional distintos programas que gestionan fondos concursables para la movilidad de artistas e investigadores de la cultura. Estos programas no serían suprimidos sino transferidos para su gestión al Fondo Nacional de las Artes (FNA), un área descentralizada del MCN. El ministro pretende traspasar los programas sin trabajadores -excepto que éstos den batalla y triunfen- y sin los correspondientes fondos dinerarios -salvo que el conjunto de trabajadores del MCN combatan y lo impidan-. ¿Acaso aumentará el presupuesto asignado al FNA? Estamos en condiciones de afirmar que no. Así, el FNA habilitará más líneas de subsidios pero no dispondrá de más dinero, es decir, habrá menos fondos disponibles. Entonces el achique discurrirá por dos vías de fuerte impacto social: los artistas, profesionales, gestores culturales y animadores de organizaciones no gubernamentales -entre otros- dispondrán de menos espacios institucionales adonde solicitar apoyo -y quienes sean beneficiados obtendrán escasa ayuda monetaria-; los trabajadores empleados por/para esos programas serían desfuncionalizados -y, se sabe, no tener tareas asignadas es un buen argumento para despedir empleados-.[ii]

Es importante saber que los mencionados programas culturales tuvieron en 2016 y 2017 sus respectivas convocatorias y adjudicación de fondos, becas, ayudas, etc. En muchos casos aún transcurren los procesos de ejecución y administración que son llevados adelante por trabajadoras y trabajadores que cumplen diariamente sus tareas en medio de esta incertidumbre institucional; incertidumbre que conlleva una angustia existencial para cada uno de ellos/as y que se añade a la angustia diaria de saber que sus situaciones contractuales son inestables; inestabilizados/as en su mayoría debido a la precariedad laboral que reina en el Estado nacional desde la década de 1990…

Este achicamiento (menos puestos de trabajo para los trabajadores estatales; menos posibilidades de despliegue -que es también trabajo- para artistas y profesionales y gestores de la cultura porque la torta de subsidios/ayudas/becas a repartir sería aún más exigua) agrandará el proceso habido y en curso de achique cultural: en 2017 y para lo que resta del año el recorte presupuestario en el Ministerio de Cultura de la Nación llegó al 30%. Una lista de “acciones culturales” que desde el 10 de diciembre de 2015 no deja de engordar (y al mismo tiempo enflaquecen los trabajadores): despidos masivos, cierres de programas, subejecución presupuestaria y tercerización de tareas (es decir, negociados) pese a que hay trabajadores no sólo capacitados sino sobrecapacitados que están contratados fraudulentamente por la patronal de Estado (asalariados que no son de planta permanente  y “monotributistas” que anualmente deben renovar sus contratos: no son trabajadores eventuales porque las renovaciones contractuales son sucesivas y por lo mismo son trabajadores en relación de dependencia). Respecto de los trabajadores que facturan mensualmente (monotributistas), sus contratos fueron renovados en 2017 sin ningún incremento monetario, lo que es inversamente proporcional a los contratos de nuevos “monotributistas” que ocupan cargos de “coordinación” con honorarios que superan los $30.000…

Como en febrero de 2016, el grito de ATACA reverbera en agosto de 2017:

¡La Cultura No Se Achica!

Asamblea de Trabajadores Autoconvocados de Cultura de la Argentina – ATACA

18/8/2017

(La imagen que ilustra esta nota es de diciembre de 2015 y fue tomada de otra nota: https://www.cultura.gob.ar/noticias/el-ministerio-de-cultura-de-la-nacion-presento-su-nuevo-gabinete/. Los funcionarios aludidos aquí están allí: entre las personas que están sentadas, el ministro Avelluto es flanqueado por Avogadro -pantalón verde- e Iván Petrella -pantalón gris-).

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[i] https://www.clarin.com/cultura/movimientos-cultura-va-numero_0_By5I98kdW.html

http://www.lanacion.com.ar/2053165-cambios-en-cultura-renuncio-el-numero-dos-del-ministerio-enrique-avogadro

[ii] Si estos trabajadores, que son precarizados, no cumplen tareas, esto significará que “no trabajan”, y si no trabajan son “ñoquis” diría el funcionario de turno para justificar los despidos. Explícitamente nos referimos a los trabajadores precarizados porque echar a empleados de planta permanente no es tarea sencilla, en cambio a los asalariados contratados por tiempo determinado y a los “monotributistas” simplemente se los “desvincula”: ¡perverso eufemismo ya utilizado por la patronal de Estado a fines de 2015 e inicios de 2016 cuando echó a miles de empleados públicos!