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Postales de lxs trabajadorxs invisibles

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Segunda y última parte de un informe que hace foco en los trabajadores del Ministerio de Cultura de la Nación que están explotados por medio de contratos de “locación de obra”.

SEGUNDA PARTE

En agosto pasado (http://bit.ly/2j0uqlb) ATACA caracterizó a lxs trabajadorxs del Ministerio de Cultura de la Nación (en adelante MCN) contratadxs bajo la modalidad de locación de obra: personas que, cumpliendo con las obligaciones de un trabajadxr en relación de dependencia (asistencia diaria y realización de tareas habituales y permanentes), son invisibles en términos de derechos laborales. También, y a modo de ejemplo, particularizamos sus niveles de precarización, ejemplificando con un área ministerial donde algunxs trabajadorxs no recibieron “aumento” alguno en su renovación 2017 con la promesa patronal de que una adenda contractual llegaría cuando se cumpliera un año del aumento otorgado en 2016… Dicho “aumento” nunca se concretó (y sí, la Gestión volvió a mentir).

En esta entrega nos proponemos dar cuenta de las delicias cotidianas de lxs siempre tan precarixs (epa, ¿y el cambio?) trabajadorxs monotributistas en momentos en que se encuentra próximo el vencimiento de sus contratos, que en el mejor de los casos es anual (porque hay peores casos: los contratos trimestrales y semestrales).

Jueves 16 de noviembre

Los rumores de más de 200 posibles despidos en el MCN que circulan desde hace algunos meses -y que como una musiquita resuena cotidianamente en los oídos de todxs lxs trabajadorxs- cobraron fuerza recientemente. Incluso los despidos serían más si tomamos en cuenta el sencillo y reciente -aunque no finalizado- informe del Ministerio de Modernización de la Nación donde consta fríamente cuál es la “dotación óptima” de cada organismo.

Si recordamos que el 26 de noviembre de 2016 se cumplía el último plazo que lxs trabajdorxs tenían para presentar la documentación necesaria para las renovaciones de contratos, pues bien, gracias al “mejor equipo de gobierno de los últimos 50 años”, siendo hoy 16 de noviembre, el MCN aún no ha tenido la deferencia siquiera de dar la orden de solicitar a lxs trabajadorxs la entrega de la documentación necesaria para iniciar los trámites correspondientes para la renovación de los contratos de locación de obra. El tiempo pasa. Los circuitos administrativos -pese a la implementación de la vedette PRO “Expediente Electrónico”- siguen siendo caminos largos y sinuosos. Así, la demora ya avecina una próxima tormenta. Tengamos presente que entre los trámites necesarios para obtener la preciada renovación de contrato se encuentra el certificado de antecedentes penales.1

Mientras tanto los trabajadorxs con contrato de locación de obra siguen ejecutando tareas, reuniones, realizando llamadas, elaborando informes, llenando planillas, planificando actividades y desarrollándolas, en una palabra: trabajando. Todo en el más absoluto silencio porque estxs trabajadorxs son descartables: no son echadxs, simplemente “el contrato finaliza”. No son despedidxs, “se prescinde de sus servicios”. No concursan para obtener un empleo público porque “no pertenecen al SINEP”.2 No tienen legajo, tienen “número de expediente”. Aunque durante años estxs trabajadorxs suban diariamente las mismas escaleras que el resto de los laburantxs, firmen los mismos informes y participen de las mismas reuniones. Como decía Galeano: ahí están Los Nadies.

Futuro

Lxs trabajadorxs precarizadxs por medio de contratos de locación de obra forman parte de la misma clase explotada por la burguesía. Lxs trabajadorxs precarizadxs del MCN siguen solidariamente comprometidxs con otrxs trabajadorxs de la cultura, peleando contra la subejecución de un presupuesto que ya es un hecho,3 con el pie de la patronal en la cabeza y la mano de la CGT agarrándoles la remera cuando intentan avanzar autónomamente.

¡Basta de precarización laboral!

¡Pase a planta permanente!

1 Cada año el Estado -Patronal integrada por cientos de evasores y ladrones que está en el podio de la contratación de trabajo irregular- obliga a los trabajadorxs con contrato de locación de obra a demostrar que no tiene cuentas pendientes con la Justicia, trámite de averiguación de antecedentes penales que dichos trabajadorxs deben pagar de sus bolsillos.

2 Sistema Nacional de Empleo Público.

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VOLUNTARIADO: LA PATA “SOLIDARIA” DE LA PRECARIZACIÓN LABORAL (reloaded)

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Buenos Aires, 30 de octubre de 2017

El año pasado, en ocasión del evento La Noche de los Museos de la ciudad de Buenos Aires, desde ATACA publicamos un informe sobre el voluntariado. Nos propusimos allí no sólo constatar sino historizar relacionalmente la función estructural del voluntariado en el capitalismo actual. Así, concluimos que en determinadas condiciones históricas la acción del voluntariado incide estructuralmente en la agravación de la precariedad laboral; que la labor de los trabajadores voluntarios se integra como eslabón en la cadena de precarización laboral que es norma en Argentina; que esta cadena de precarización laboral es un fenómeno internacional sincrónico. Un año después de publicado el informe, la situación no ha cambiado en Argentina y en el mundo. A escasos días de acontecer una nueva edición de La Noche de los Museos en la ciudad de Buenos Aires (4/11/2017), volvemos a publicar sin modificaciones el mencionado informe.

VOLUNTARIADO: LA PATA “SOLIDARIA” DE LA PRECARIZACIÓN LABORAL

Buenos Aires, 23 de septiembre de 2016

Hace 12 años, el Estado nacional legalizó el ejercicio del voluntariado al promulgar la Ley Nacional de Voluntariado Social (LNVS). De acuerdo al primer artículo, la “ley tiene por objeto promover el voluntariado social, instrumento de la participación solidaria de los ciudadanos en el seno de la comunidad, en actividades sin fines de lucro, y regular las relaciones entre los voluntarios sociales y las organizaciones donde desarrollan sus actividades”. El segundo artículo de la Ley 25.855 explicita qué entiende por “organizaciones en las que se ejerce el voluntariado social”: son aquellas “personas de existencia ideal, públicas o privadas, sin fines de lucro, cualquiera sea su forma jurídica, que participen de manera directa o indirecta en programas y/o proyectos que persigan finalidades u objetivos propios del bien común y del interés general, con desarrollo en el país o en el extranjero, ya sea que cuenten o no con el apoyo, subvención o auspicio estatal”. El artículo 4 añade que la “prestación de servicios por parte del voluntario no podrá reemplazar al trabajo remunerado y se presume ajena al ámbito de la relación laboral y de la previsión social”, mientras que el artículo 5 menciona a los “servicios culturales” entre las “actividades de bien común y de interés general” donde se puede ejercer el “voluntariado social”.

De la letra de la Ley 25.855 se desprende una idealización éticamente positiva del voluntariado: no se estarían suplantando prácticas profesionales remuneradas ni empleando mano de obra gratuita. Sin embargo, a futuro, el antecedente (¿laboral?, ¿no laboral?) de ser (o haber sido) voluntario será una vía de acceso a un puesto de trabajo: el artículo 14 refiere que la “actividad prestada como voluntario, debidamente acreditada, constituirá un antecedente de valoración obligatoria en los concursos para cubrir vacantes en los tres poderes del Estado”. Así, el artículo 14 estaría legitimando al voluntariado como un “mal necesario” (o “solidariamente necesario”, según la visión moral de quien esté leyendo esto) para, en algún momento, obtener un trabajo remunerado (en museos, bibliotecas, etc.) de alguna cámara legislativa, juzgado o ministerio estatales.

El voluntariado en las redes de la precarización laboral

Más allá del espíritu altruista de la LNVS, dicho espíritu convive con la materialidad de otra Ley de leyes sobre la que se yergue el capitalismo y que no está escrita en ningún manual jurídico: la explotación de trabajadores que, para vivir, deben vender su fuerza de trabajo en el mercado laboral. Como se sabe, el capitalismo se funda en la explotación de trabajadores “libres en el doble sentido de que ni están incluidos directamente entre los medios de producción como sí lo están los esclavos, siervos de la gleba, etcétera, ni tampoco les pertenecen a ellos los medios de producción […] hallándose, por el contrario, libres y desembarazados de esos medios de producción” (Karl Marx, El Capital). En el mercado se enfrentan y entran en contacto “dos clases muy diferentes de poseedores de mercancías”: los capitalistas (que explotan la mercancía “fuerza de trabajo” ajena) y los asalariados (que venden como mercancía su fuerza de trabajo al capitalista).

En una sociedad -la capitalista- donde todas las personas son “libres”, unos (los menos) ejercen la libertad de explotar la fuerza de trabajo de otras personas (la mayoría), quienes a su vez libremente eligen vender su fuerza de trabajo al capitalista libre; y al mismo tiempo -por fuera aunque al lado de esta concurrencia de unos y otros en el mercado libre de trabajo- hay personas libres (“ciudadanos”) cuya “participación solidaria en el seno de la comunidad” es a través de la “prestación de servicios” por medio del voluntariado que -remarca la LNVS- “no podrá reemplazar al trabajo remunerado”.

En el capitalismo, los trabajadores desocupados constituyen un “ejército industrial de reserva” cuya contracción o expansión numérica regula “los movimientos generales del salario” (Marx, El Capital). Si cae la actividad económica productiva, el capitalista, para preservar parte de su capital total, se desprende del capital variable (fuerza de trabajo). Esos poseedores de fuerza de trabajo son trabajadores que quedan desocupados. Cuando la masa de trabajadores desocupados se eleva, los trabajadores ocupados, ante el temor/perspectiva de perder su vital fuente de ingreso (salario), es probable que pierdan muchas batallas en la guerra de clases contra los capitalistas. Es lo que ocurre actualmente en Argentina: mientras la desocupación crece, el salario real decrece (cfr. sólo a modo ilustrativo las notas “Los juegos del hambre” -ATACA- y “Menos empleo, menos salario y menos producción” -Página/12-).

A lo señalado en el párrafo anterior hay que agregar la realidad de precarización laboral instalada desde hace décadas producto de las sucesivas derrotas sufridas por la clase trabajadora en diferentes momentos históricos de la lucha de clases en Argentina (grosso modo y sin ponernos exquisitos, durante los años 1975-1983 y 1989-2001).

En el actual contexto de desocupación galopante, donde miles de jóvenes que buscan su primer empleo son contratados “a prueba” durante tres meses o directamente con contratos “basura” y “a término” con salarios por debajo de la línea de la pobreza (como los que cobran los pibes y las pibas que acceden a su primer empleo en McDonald’s; o las trabajadores y los trabajadores que limpian oficinas públicas estatales y tienen contrato con una empresa de “personal eventual”); donde está en estudio la posibilidad de aumentar la edad mínima para jubilarse, donde proliferan los “retiros voluntarios” en el ámbito laboral estatal y privado además de las “suspensiones” en la industria, donde más del 42% de la población económicamente activa trabaja de manera informal y otro porcentaje importante de trabajadores ocupados está registrado de manera precarizada (monotributistas “autónomos”, “tercerizados” y “de planta transitoria” que en los hechos hacen tareas permanentes con las mismas obligaciones que los asalariados que están “en blanco” pero con beneficios y derechos más desfavorables), donde la inflación crece descontroladamente al mismo tiempo que el salario real decrece, en fin, en una sociedad donde aumenta la pobreza y los pocos ricos son cada vez más ricos es que hay que analizar la función del voluntariado, es decir, en relación con el mercado de trabajo.

*

Hemos visto que el voluntariado es promocionado desde el Estado (de acuerdo a la Ley 25.855) como “antecedente” para, el día de mañana, obtener un empleo público. Pero es también una vía de acceso al empleo privado: muchos “voluntarios” lo son en la perspectiva de obtener en el futuro un trabajo (precario o no). Y aquí juega un papel de primer orden el rol de la “Fundación”. Cualquier fundación busca captar fondos (privados o públicos) para concretar proyectos de interés “general” y/o que tengan una finalidad “social”. Pero no lo hace sólo por motivos altruistas sino también capitalistas: el Estado (que reproduce la relación social capitalista en la que vivimos) ayuda a estas entidades del llamado “tercer sector” con ventajas fiscales, fundamentalmente exenciones de impuestos. Además de esta ventaja “económica”, la Fundación obtiene reputación social… ¡y empresarial! ¿Quién no recuerda alguna publicidad sobre el hambre en el mundo, con música lacrimógena, que finaliza con un eslogan trillado mientras se lee en pantalla el nombre de la empresa elaboradora de alimentos precedida por la palabra “Fundación”? ¿O aquel concurso de fomento al “arte joven” auspiciado por la fundación de un banco? Por medio del marketing, estas empresas se legitiman socialmente al mismo tiempo que maximizan sus ganancias…

Gracias al voluntariado en la Fundación, el voluntario entra en contacto con el mercado laboral. Y la Fundación sella alianzas con empresas privadas y/o con el Estado. Veamos cómo se entrelazan el tercer sector y el capitalismo privado y de Estado en el mercado laboral tomando algunos ejemplos de voluntariado en museos en la Argentina de esta década, 2010.

CreandoRED” es un proyecto “dirigido a integrantes y representantes de museos, espacios culturales e instituciones sociales que trabajan o están interesadas en el arte, las personas mayores y la inclusión social”, dice la Fundación Navarro Viola desde su página web. “Con CreandoRED, iniciativa desarrollada por la Fundación Navarro Viola y en alianza con la Dirección Nacional de políticas para Adultos Mayores, Ministerio de Desarrollo Social de Nación, buscamos concientizar y facilitar la construcción de acciones conjuntas que pongan en concreto un compromiso colectivo por promover una mayor apertura (acceso, inclusión, participación) de las personas mayores en proyectos culturales y museos de nuestro país. [El programa] cuenta, además, con la colaboración de la Red de Educadores de Museos y Centros de Arte de Argentina (REMCAA), la Embajada Británica en Buenos Aires, el Museo MALBA, el área de Inclusión Cultural del Gobierno de la Ciudad [de Buenos Aires] y la Federación Argentina de Amigos de Museos [FADAM]”, explicita la mencionada Fundación (las negritas son nuestras).

Vemos así el entramado de organismos que entran en combustión: la iniciativa surge de una fundación (que, como las ONG, forma parte del “tercer sector”) que se alía con el Estado (por medio de una Dirección del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación) y que cuenta con la colaboración de otros dos Estados (uno municipal -el de la ciudad de Buenos Aires -, otro europeo -Gran Bretaña-), de un museo privado (MALBA) que es financiado por medio de una Fundación (Eduardo F. Costantini), otra organización del tercer sector (la ONG sin fines de lucro FADAM) y “un espacio de referencia [constituido con el propósito de contribuir] a la profesionalización del campo de la educación en museos” (REMCAA). Estos encuentros motorizados por las siete instituciones mencionadas (tres estatales y cuatro del “tercer sector” o “entidades no lucrativas” u “organizaciones de la sociedad civil” -forzando aquí la inclusión del MALBA-) se realizaron en 2015.

Para que las actividades de las fundaciones funcionen hacen falta agentes, es decir, personas que accionen. Estos agentes del voluntariado hacen “carrera” en fundaciones. Así, por ejemplo, jóvenes profesionales que comienzan como voluntarios en fundaciones, al cabo de un tiempo comienzan a cobrar (o no) por su función como gestores, con cargos de responsabilidad. Y también vemos que una persona voluntaria (ad honorem) que gestionó como “especialista invitada” las actividades del programa de determinada fundación, al año siguiente es “coordinadora ejecutiva” (rentada) de otra fundación. Y más tarde esa misma persona que cobra (o no: puede ser nuevamente voluntaria) por su trabajo en una fundación llegará a ser funcionaria (con cargo ejecutivo y/o de dirección, remunerada) del Estado. Los casos del actual Secretario de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura de la Nación y de la Jefa de Gabinete de la mencionada Secretaría son ilustrativos: antes de convertirse en gestores culturales del Estado fueron Presidente y Coordinadora de proyectos de la Fundación TyPA, respectivamente.

Pero no se trata de demonizar a determinados agentes individuales que promocionan el voluntariado: la culpa no la tiene el chancho sino la estructura productora de chanchos, es decir, el chiquero. Por eso debemos historizar la función estructural del voluntariado en el capitalismo actual para entender que las fundaciones no son una figura legal de creación reciente y que han sabido coincidir en una misma iniciativa Estados gobernados por alianzas políticas de disímil signo ideológico.

En el caso testigo (CreandoRED), el proyecto se materializó en 2015. La Fundación Navarro Viola [en adelante FNV] fue reconocida por el Estado en 1974, cuando Juan Perón estaba muerto pero seguía gobernando el peronismo. Quien administraba el Estado nacional en 2015 era el Frente para la Victoria (“kirchnerismo”); el organismo estatal que junto con la FNV motorizó el programa CreandoRED dependía del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación; Alicia Kirchner era quien comandaba el mencionado ministerio, cargo ejercido durante 12 años, es decir, durante el mandato presidencial de su hermano Néstor y durante los ocho años de su cuñada Cristina Fernández; quien gobernaba la ciudad de Buenos Aires era Mauricio Macri, del PRO, que desde el 10 de diciembre de 2015 es presidente de la Nación. Antes, entre 2003 y 2007, durante el gobierno de Néstor Kirchner, el actual Secretario de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura de la Nación, Américo Castilla, había ejercido un cargo de características similares. Luego de renunciar en 2007 a su cargo estatal, Castilla desempeñó funciones en la Fundación TyPA. Durante el kirchnerismo, la contratación de trabajadores precarizados fue la norma en el mercado laboral de Argentina, sobre todo en la administración pública. A comienzos de 2016, gracias a la existencia de trabajadores precarizados bajo las figuras contractuales de “locación de obra/servicio” y “artículo 9 de la Ley Marco del Empleo Público” -modalidades de contratación que emergieron con fuerza durante el gobierno de Menem-, el gobierno de Cambiemos (PRO-UCR-CC) “no renovó” contratos de miles de trabajadores.

La mención de estos “hombres y estructuras” (Georges Duby dixit) en su devenir histórico permite saber que las fundaciones no son una figura legal de creación reciente y que sincrónicamente (durante 2015) coincidieron en una misma iniciativa Estados gobernados por alianzas políticas de disímil signo ideológico (el kirchnerismo en la Nación, el PRO en la ciudad de Buenos Aires). Sin embargo, en diversas condiciones históricas, la acción del voluntariado puede incidir estructuralmente en la agravación de ciertos fenómenos. Uno de esos fenómenos, en 2015 pero sobre todo en 2016, se llama “precarización laboral”.

Voluntades precarizadas

El 27 de julio de 2016, una nota del diario Clarín se tituló: “Mayores de 60 trabajarán como voluntarios en dos museos”. La bajada de la nota indicaba: “En La Plata. Los convocan para trabajar en el área de Educación y hacer visitas guiadas. Antes, tendrán una capacitación”. La nota señalaba: “El Museo de Arte Contemporáneo Latinoamericano de La Plata (MACLA) y el Museo Municipal de Arte de La Plata (MUMART) lanzaron, en conjunto, un llamativo proyecto para incorporar a sus planteles nuevos guías de arte. Se trata de un voluntariado para mayores de 60 años que tengan disponibilidad horaria para cumplir con esa función. Saber de arte no es un requisito inicial, aunque sumará puntos, y sí deberán tener conocimientos generales en el campo de las artes. Se requerirá residir en la capital bonaerense y tener habilidades para hablar en público. La iniciativa, que no llevará aparejada ninguna remuneración, cuenta con el respaldo de la Fundación Navarro Viola. […] También se les darán claves para trabajar en el diseño de nuevos talleres educativos para niños, jóvenes y adultos”.

En el actual contexto de desocupación, deterioro del salario real, y de mantenimiento y aún profundización de las condiciones que facilitan la contratación precaria de trabajadores, el voluntariado es funcional al deterioro del nivel de vida de los trabajadores. Esta sofocante realidad social existe más allá de si el voluntariado acciona en el ámbito privado o en la esfera pública municipal (los museos mencionados en la referida nota de Clarín), provincial o nacional.

Sin ir muy lejos en el tiempo, recordemos lo que ocurrió a comienzos de 2016 en los museos nacionales. Entre los centenares de despedidos, hubo decenas de trabajadores que se desempeñaban en el área de educación, varios de ellos como guías de arte. Producto de la lucha conjunta de los trabajadores ocupados y despedidos del ámbito de los museos solidariamente unidos con otros trabajadores del ámbito de la cultura y el arte, algunos de ellos fueron reincorporados. Antes y después de ser reincorporados, la mayoría de estos trabajadores estaban/están empleados de manera precaria, vía “locación de obra y servicios” o “planta transitoria” (es decir, trabajadores que cumplen tareas permanentes pero que no tienen los mismos beneficios que los empleados de “planta permanente”). Este año, en el marco de su programa “Arte en acción” (creado en 2014), la FNV concretará lo planeado con el Estado nacional (y también con el Estado municipal y con diferentes espacios de gestión privada del patrimonio museístico) y promoverá “la participación de los voluntarios mayores de la FNV en museos y espacios culturales de la ciudad de Buenos Aires […] accionando como mediadores culturales, e invitando a la comunidad a vivir los museos con otra mirada”. Explica la FNV que “detrás de las visitas que lideran se esconde un proceso de trabajo de estos mayores con los equipos educativos de cada museo. El trayecto inicia cuando los voluntarios mayores conocen el museo y la muestra por primera vez, obteniendo un primer acercamiento al patrimonio del lugar. A continuación, durante los siguientes encuentros, los voluntarios trabajan junto al equipo educativo conociendo en profundidad las obras, el contexto histórico, la trayectoria de su autor y otros datos que luego los ayudarán a elaborar su propuesta. […] Todo este trabajo en conjunto, llevado a cabo durante alrededor de un mes, se ve plasmado en las visitas guiadas que lideran los mayores y de las que disfrutan invitados de todas las edades pero, principalmente, sus pares. […] Desde el comienzo de esta iniciativa, nuestros hoy 24 voluntarios mayores estuvieron desempeñándose como mediadores culturales en: Museo MALBA; Palais de Glace; Museo Larreta; Espacio de Arte Fundación OSDE; Museo Nacional de Bellas Artes; Museo José Hernández; Museo de los Inmigrantes (MUNTREF); Botica del Ángel; Museo de Arte Contemporáneo de Buenos Aires (MACBA); Museo Evita; Museo Histórico y Numismático Dr. José Evaristo Uriburu (Banco Central); Museo del Cine; Programa Pequeñas Colecciones (colección itinerante)” (las negritas son nuestras). En las oraciones precedentes pudimos notar que la acción de los voluntarios se realiza en museos y centros de exposición de arte privados, universitarios y sobre todo en estatales que dependen de Nación y de la ciudad de Buenos Aires. Estos voluntarios trabajan “junto al equipo educativo” de cada museo. Es decir -y tomando como ejemplo de referencia el de los museos nacionales que conocemos en profundidad-, el voluntario opera en conexión con el trabajador precarizado -el trabajador del “equipo educativo” del museo-.

Machacamos: en otro contexto, quizá de “pleno empleo”, la función social del voluntariado podría llegar a verse como positivamente “solidaria”; pero en este contexto de condiciones laborales precarias, donde acecha el fantasma de la desocupación y la inflación carcome los magros ingresos de todos los trabajadores (precarizados o no), el voluntariado se comporta como aliado del deterioro laboral.

El voluntariado promovido por distintas fundaciones opera no sólo con el visto bueno sino con la decidida acción del Estado. Ya hemos visto la alianza entre una Fundación y el Estado nacional en 2015, a propósito de la iniciativa “CreandoRED”. Hemos visto en la nota de Clarín y en la detallada descripción de las tareas del “mediador cultural” que promueve la FNV que los “voluntarios mayores” son capacitados “para trabajar en el diseño de nuevos talleres educativos para niños, jóvenes y adultos”. Y dentro de poco tiempo estos voluntarios adultos mayores articularán acciones con trabajadores de museos nacionales, lo que puede leerse como una iniciativa en el marco del “Plan de Fortalecimiento de Museos” de la Dirección Nacional de Museos de la Secretaría de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura de la Nación para “concretar nuevas formas de acceso y participación” (recordemos aquí, de paso, que con el programa CreandoRED la Fundación y el Estado buscaban promover el “acceso” y la “participación” de una determinada población). Así, en octubre, durante el “mes de los mayores” (en conmemoración del “Día Internacional de las Personas de Edad” establecido por la ONU para celebrarse el 1 de octubre de cada año), en diferentes museos nacionales se desarrollarán “acciones colaborativas” motorizadas por la FNV como parte de una “campaña de promoción de las personas mayores”.

En síntesis, detrás de ”idealistas como tú, gente que quiere hacer cosas, con oportunidades para colaborar y pasar a la acción” (como se lee en idealistas.org, una organización “sin fines de lucro” que pretende conectar “personas, organizaciones, ideas y recursos” del tercer sector), hay acciones promovidas desde estructuras organizativas que dicen promover el “arte” y la “inclusión social” y que operan sobre una realidad que tiene firmes bases de precarización laboral: dichas acciones participan del movimiento generador de mayor exclusión social. Esas estructuras se llaman Fundación y Estado.

Profesionalización del voluntariado y devaluación del trabajo remunerado

Diluida la fundamentación político-ideológica de la acción voluntaria participativa (en la mencionada FNV, la pretendida “mediación cultural de voluntarios mayores para sus pares” que termina extendiéndose a otros tramos etarios), existe el riesgo asociado de profesionalizarla funcionalmente. Así, esta suerte de “profesionalización funcional del voluntariado” (porque los voluntarios realizan tareas propias de profesionales), se revela como estrategia de selección y de formación de voluntarios, lo que convierte a las organizaciones voluntarias en gestoras de “recursos humanos”.

Precisamente, por ejemplo, en 2013 el Museo de la Memoria de Córdoba convocó a personas interesadas “en formar parte de un equipo interdisciplinario de voluntarios (no remunerado), que será capacitado en la temática propia del Museo y luego se insertará en las diferentes áreas que conforman la institución”. Entre los requisitos “para hacer efectiva la inscripción” resultó llamativo el pedido de que “los postulantes deberán presentar currículum vitae con antecedentes laborales y de formación”.

También hemos encontrado ejemplos de utilización de voluntarios para cubrir la falta permanente de personal en algunos museos (como en el Museo Egidio Feruglio de Trelew y el Museo de la Deuda Externa de Buenos Aires) o para determinados eventos, como “La Noche de los Museos” que acontece una vez al año en Buenos Aires y La Plata, entre otras ciudades. Como en la búsqueda de mano de obra gratuita del referido Museo de la Memoria de Córdoba, en general se piden personas capacitadas o con una formación relacionada al lugar donde se va a realizar el voluntariado.

Las organizaciones voluntarias se comportan así como agencias de tercerización laboral, donde lanzan búsquedas “a la carta”. No es extraño sino habitual que estas organizaciones busquen personas con definidos perfiles profesionales, muchas veces ligados a acreditaciones obtenidas en la educación formal. Esta selección “técnica”, propia de agentes de departamentos de recursos humanos del ámbito laboral estatal y privado, invierte la valoración de las “cualidades” del voluntario, pues la relevancia de primer orden no está puesta en la valoración de las ganas de “ayudar” del candidato a voluntario sino en la evaluación de su pericia técnica y hasta de su currículum académico, dejando a un lado la dimensión “participativa” y la identificación del postulante con el proyecto de la organización voluntaria.

Machacamos una vez más a sabiendas: desde el punto de vista del voluntario y de la organización de voluntariado, los requisitos pedidos en los casos que hemos mencionado garantizarían la adecuación de la persona al “puesto”, permitiendo la evaluación y orientación de la “vocación” voluntaria. Pero, al mismo tiempo, se buscan voluntarios para realizar tareas menos “vocacionales” y más “profesionales”. En conclusión: en ocasiones -como puede inferirse de la búsqueda del Museo de la Memoria, donde se evaluaron los “antecedentes laborales y de formación”-, se pretende dar con mano de obra gratuita en el marco de un proceso de profesionalización encubierta. Las pasantías de formación y/o laborales son otra herramienta al servicio de la precarización estructural del trabajo. Muchas pasantías en museos se instrumentan como becas y/o pasantías laborales “temporarias”. Varios de quienes trabajamos en museos hemos iniciado nuestra profesión como voluntarios o pasantes ad honoren para luego obtener una “pasantía rentada” en la perspectiva de alcanzar -aún más adelante- un cargo (rentado). Sin embargo las pasantías, que debieran ser temporales, al renovarse una y otra vez se transforman en “eternas”. Así, es habitual que haya pasantes que están en esa situación desde hace más de diez años. Y también es “normal” que trabajadoras y trabajadores (precarizados o estables) acepten una pasantía para complementar su ya de por sí miserable remuneración/ingreso mensual. Veamos la función precarizadora de las pasantías en el caso de los museos que dependen de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).

Las pasantías en los museos de la UNLP son una herramienta para solucionar la falta de cargos (es decir, de empleos estables) que las políticas universitarias niegan sistemáticamente pese a los históricos y sucesivos reclamos de las trabajadoras y los trabajadores de museos universitarios. De esta manera, la Red de Museos de la UNLP utiliza el sistema de pasantías temporales para que los profesionales obtengan una remuneración por el trabajo realizado. Junto con las pasantías, el voluntariado sigue en pie en muchos museos universitarios, incluidos los de la UNLP. Raramente el voluntariado es reconocido por el museo universitario que lo implementa, más bien suele ser informal: lo desempeña aquel estudiante o profesional que, en pos de situarse en un espacio de trabajo afín a su profesión, se ofrece como voluntario. En el caso de los museos de la UNLP, el voluntariado está reconocido y se otorgan certificados que acreditan la tarea realizada.

De esta manera, estamos en presencia de un proceso de normalización de la precariedad, donde se funden -y confunden- las categorías “empleo” y “formación” y las figuras del pasante, del voluntario y del trabajador temporal (“Necesitamos trabajadores voluntarios para trabajar en La Noche de los Museos” pedían públicamente en 2011 desde http://acciontrabajo.com.ar/votbbEOU.html). Es verdad que cuanto más fuerte es la economía de bienestar de un Estado, más fácil será para un trabajador encontrar un puesto de trabajo remunerado y, en consecuencia, menos atractivo le resultará obtener un trabajo voluntario, especialmente si en el voluntariado se busca una vía de capacitación y acumulación de experiencia; pero no menos cierto es que, en condiciones de estancamiento económico, el voluntariado provee mano de obra gratuita y constituye un mecanismo para debilitar la lucha encauzada a mejorar las condiciones del trabajador ocupado o para atemorizarlo con la amenaza del despido.

En Europa también se consigue

Al ser la cultura en general y el arte en particular generadores de mercancías cuyo consumo no son de primera necesidad, la desocupación y la precarización laboral acechan furiosamente sobre los trabajadores de museos. Hemos referido la situación en Argentina, donde a comienzos de 2016 sobre el contexto de precarización laboral extendido se produjeron despidos en el Estado (“desvinculaciones” y “no renovación de contratos” en el eufemístico lenguaje del gobierno nacional de Cambiemos). Pero lo mismo sucede -y hasta con mayor crudeza- en el resto del mundo. Como ejemplo señalaremos lo que ocurre en España.

La tercerización es allí un hecho consumado: casi todas las áreas de los museos están precarizadas. Desde los guías (muchos de ellos altamente capacitados, no sólo con títulos universitarios de carrera de grado sino con masters realizados -o doctorando- y que dominan dos o tres idiomas a la perfección) hasta el personal de limpieza y de seguridad. El modus operandi es similar en todo el Reino de España: un museo contrata a una empresa especializada en emplear personal eventual; el contrato entre el museo y la empresa tiene una duración determinada; esta empresa contrata trabajadores para desempeñar tareas en el museo; finalizado el contrato, el trabajador puede volver a ser contratado o no, dependiendo de la decisión de la empresa que lo contrató (si es que sigue operando como empleadora del personal que trabaja en el museo) o del resultado de la licitación convocada por el museo (puede ocurrir que gane el concurso otra empresa especializada en tercerización laboral).

En Barcelona, la empresa tercerizada se llama Serveis Educatius Ciut’art, que en su página web se presenta como “una empresa especializada en la atención calificada de visitantes de museos, centros culturales y salas de exposición”. En Madrid (y también en Cataluña) MagmaCultura contrata trabajadores en condiciones de precariedad laboral, una empresa que “reúne un equipo de profesionales con amplia experiencia para ofrecer las mejores soluciones en gestión cultural”. Quien cuasi monopoliza la contratación de personal precarizado en museos de Bilbao es Manpower, que en su sitio español de Internet se presenta así: “Presente en España desde 1988, ManpowerGroup, empresa multinacional líder mundial en estrategia de talento, ofrece soluciones innovadoras para la gestión de los recursos humanos en las organizaciones: atracción, selección y evaluación de todo tipo de perfiles; trabajo temporal”, y un logo destaca en color: “Flexibility”. En sintonía, la filial argentina en su página web se jacta de lograr “encontrar tu primer trabajo permitiéndote ingresar al mercado laboral. La mitad de nuestra actual nómina tiene 25 años y siempre trabajaron a través de Manpower”. En efecto, la mayoría de los trabajadores de museos de España son jóvenes… ¡y si la clase obrera con su lucha no revierte la presente realidad de precarización laboral es probable que “siempre” trabajen contratados por alguna agencia como Manpower!

Como señalaron repetidamente este año los trabajadores de museos de España, la situación de precariedad devino de externalizar los servicios públicos (atención al público, servicios educativos -las visitas guiadas entre éstos-, etc.), decisión tomada por las instituciones y administraciones públicas que contratan a las empresas de “personal eventual” eligiendo por concurso a quienes hacen la oferta más económica, es decir, a quien peor paga a los trabajadores.

La naturalización de este tipo de contratos laborales basura llevó a las autoridades del Museo Guggenheim de Bilbao a expresar sin sonrojarse que el trabajo que desempeñan sus educadoras es “desarrollado por personas con dedicaciones parciales y residuales”. Esa es la respuesta al pedido de “subrogación” (es decir, de que se renueve el contrato de trabajo precarizado de las actuales educadoras) en el próximo convenio con la empresa adjudicataria del cercano concurso. Ante el pedido de renovación de contratos de las 18 trabajadoras (que vencen el 30 de septiembre de este año al finalizar el convenio con ManpowerGroup Solutions), las autoridades del Museo Guggenheim expresaron que “contratará a tres educadores a tiempo completo para sus servicios de información en salas, talleres artísticos para adultos y niños, y visitas guiadas de grupos [porque] la hipotética incorporación de la variable de la subrogación en el nuevo contrato de prestación de servicios no responde a los criterios de organización del museo ni se considera procedente”. Es de destacar que el Museo Guggenheim es patrocinado por el Banco BBK que “ha hecho posible tanto el desarrollo de proyectos generales del museo como el diseño de programas educativos” por medio de su… ¡Fundación BBK!

En Barcelona, donde trabajadores de once museos tienen contrato con Ciut’art (empresa contratada por los museos), el Ayuntamiento, que es titular o co-titular de esos museos, se lava las manos mientras vocifera que “el conflicto es entre Ciut’art y sus trabajadores” porque la Municipalidad “no tiene relación contractual con los trabajadores”. ¿Déjà vu cuando los ministerios de Planificación y de Cultura de la Nación durante los gobiernos kirchneristas externalizaron en las universidades la contratación de trabajadores?

Pero las similitudes existentes en museos de Argentina y España en cuanto a modalidades de precarización laboral no culminan aquí. El programa “Mediación Cultural x Mayores” pregonado por la FNV y ejecutado por voluntarios se inspira en la experiencia de mediación cultural desarrollada por el departamento de educación del Museo Reina Sofía (museo que “propone y diseña las acciones educativas” gracias a que la Fundación Banco Santander “las posibilita y sostiene”). ¿Quiénes conforman el equipo de mediadores culturales del museo español? Trabajadores externalizados (becarios/precarizados). Al igual que estos trabajadores precarizados, los “voluntarios mayores” realizan allí “visitas comentadas” no para público general sino para segmentos específicos: para “grupos mayores de 65” y para “grupos escolares” (de educación primaria, secundaria y “bachillerato”). Ambos grupos de trabajadores (precarizados y voluntarios) están (in)visiblemente conectados porque sus actividades dependen de la supervisión del departamento de educación del Museo Reina Sofía. Complementariamente, y como si fuera un ejercicio de cinismo “cultural” burgués, este museo del Reino de España tiene una sección en su página web llamada “Empleo y formación” que publica los resultados de convocatorias para cubrir “plazas” donde brillan por su ausencia las ofertas de empleos estables: los puestos ofrecidos se etiquetan “plaza de personal laboral temporal” y “beca para la formación”. Voluntarios, becarios, trabajadores eventuales: la cadena de precarización pareciera no tener fin…

Terminar con la precarización laboral, la explotación enmascarada y la sobreexplotación

Recientemente, las pancartas de los trabajadores del Museo Guggenheim de Bilbao sintetizaron gráficamente la cadena de precarización laboral en la que están insertos: “Guggenheim Bilbao: Welcome to the fast food of art. Ya no tiene becarios, ahora esconde trabajadores precarios. Museo de la excelencia subcontrata low-cost” se lee junto a la imagen del zapato y las medias que caracterizan a Ronald (el personaje de fantasía de la marca McDonald’s) en actitud de patear a los descartables laburantes.

En Argentina, la mediación cultural promovida por la FNV y ejercida por voluntarios adultos mayores que trabajan en contacto con trabajadores precarizados monotributistas o asalariados contratados a término que al mismo tiempo son profesionales (o lo serán pronto) conforman eslabones de una misma cadena de precarización.Por medio de la lógica del voluntariado, “la explotación está enmascarada” (Pierre Bourdieu, Razones Prácticas. Sobre la Teoría de la Acción). Constituye el voluntariado un núcleo de precarización laboral. Lo vimos en los casos analizados de los mediadores culturales del Museo Reina Sofía (España) y de la búsqueda de voluntarios para integrar el equipo interdisciplinario del Museo de la Memoria (Argentina): instancias de “participación ciudadana” que eufemizan relaciones de explotación puesto que devienen en tareas permanentes (y por lo mismo es trabajo ad honorem). Aún más: la proliferación de voluntarios que portan capital cultural adquirido en el sistema educativo constituye una palanca de presión (al igual que los trabajadores del ejército industrial de reserva) que debilita a la clase trabajadora en su encarnizada lucha contra la burguesía (estatal o privada).

La profesionalización funcional del voluntariado supone un serio riesgo de normalización. Los trabajadores debemos estar atentos y combatir su naturalización para evitar la situación actual donde está normativizado el trabajo precario “eventual” o “a término” convertido en “permanente” al perpetuarse la renovación periódica de los contratos laborales: los empleados de la administración pública nacional cuyos contratos de “locación de obra y servicio” y de “planta transitoria” vencen semestral o anualmente así lo atestiguan. De ahí que la caracterización del voluntariado como núcleo de precarización laboral pretende alertar sobre la posibilidad de normativizar la sustitución de trabajo asalariado por trabajo voluntario.

ATACA – Asamblea de Trabajadores Autoconvocados de Cultura de la Argentina

Links de interés:

http://www.desarrollosocial.gba.gov.ar/recursosWEB/recursos2/leynacionaldevoluntariadosocial.pdf

https://laculturanoseachica.wordpress.com/2016/08/29/los-juegos-del-hambre/

http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-303520-2016-07-06.html

https://notas.org.ar/2016/07/21/gobierno-4-millones-mcdonalds-promesa-300-empleos-precarios/

http://www.typa.org.ar/es/index.php

http://www.clarin.com/cultura/Mayores-trabajaran-voluntarios-museos_0_1620438125.html

http://fnv.org.ar/creandored/

http://fnv.org.ar/mediacion-cultural-x-mayores/

http://fnv.org.ar/que-es-arte-en-accion/

http://fnv.org.ar/entrevista-a-florencia-g-de-langarica/

http://fnv.org.ar/multiplicarte-en-mar-del-plata/

http://fnv.org.ar/wp-content/uploads/2014/07/Camino-hacia-la-cuarta-decada-PDF.pdf

http://www.idealistas.org/about-us

http://www.malba.org.ar/transparencia-1/

http://rededucadoresmca.blogspot.com.ar/search/label/%C2%BFQui%C3%A9nes%20somos%3F

http://www.fadam.org.ar/fadam–quienes-somos.html

http://www.cultura.gob.ar/noticias/museos-para-todos-los-publicos/

http://www.reddemuseos.unlp.edu.ar/

http://acciontrabajo.com.ar/votbbEOU.html

http://www.manpowergroup.es/Quienes-somos

http://www.manpower.com.ar/buscas_trabajo.aspx

http://www.magmacultura.com/es/about/

http://ciutart.com/

http://www.bbk.eus/wp-content/uploads/2015/12/BBK_revista2015_CAS.pdf

https://issuu.com/museoreinasofia/docs/programa_educativo_2015-2016_2-9-15

http://www.museoreinasofia.es/actividades/voluntariado

http://www.museoreinasofia.es/actividades/mediacion-cultural

https://www.youtube.com/watch?v=XBgkG9_eDos

http://www.museoreinasofia.es/museo/empleo-formacion

http://www.elcultural.com/blogs/y-tu-que-lo-veas/2016/07/calidad-laboral/

https://www.change.org/p/ayuntamiento-de-bilbao-sueldo-digno-para-el-personal-subcontratado-en-

el-museo-de-bellas-artes-de-bilbao

http://www.elcorreo.com/bizkaia/culturas/201607/28/guggenheim-abre-normalidad-pesar-

20160728132709.html

http://m.elcorreo.com/bizkaia/culturas/201608/29/guggenheim-contratara-tres-educadores-

20160829132132.html

http://www.sindicatosut.org/#castellano

http://lacajarevuelta.com/dignidad-y-museos-capitulo-84/

http://www.lavanguardia.com/local/barcelona/20160715/403239354606/barcelona-mesa-

mediacion-huelga-museos-subcontratas.html

http://www.centroanafrank.com.ar/article/queres-ser-guia-del-museo-no-te-pierdas-la-proxima/

http://museodeladeuda.econ.uba.ar/voluntarios-del-museo-dieron-una-charla-en-biblioteca-popular/

http://museodelamemoria.gob.ar/page/noticias/id/1611/title/Convocatoria-para-equipo-

interdisciplinario-de-voluntarios

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Estudiantes secundarios de la ciudad de Buenos Aires toman el cielo por asalto frente al pronóstico de nubarrones que anticipa una gran tormenta educativa

 

la toma de la belgrano

(Imagen: TOMA DE LA BELGRANO, pintura de Marcia Schvartz)

 

Ya suman siete las escuelas secundarias de la ciudad de Buenos Aires tomadas por los estudiantes.

El lunes 28 de agosto se conoció la noticia de que las escuelas secundarias Manuel Belgrano (Barracas), Liceo 9 (Belgrano) y Antonio Devoto (Villa Devoto) habían sido tomadas por los estudiantes contra la llamada “secundaria del futuro” que el gobierno de la ciudad de Buenos Aires quiere implementar desde el año próximo. Y al pasar los días se iba sabiendo que más escuelas eran tomadas por sus estudiantes para protestar contra la “escuela del futuro”: primero las escuelas Yrurtia (Parque Avellaneda) y Plumerillo (Pompeya), ayer (1/9) las escuelas Roca y Normal 10 (ambas ubicadas en Belgrano). En cinco días, las escuelas tomadas por estudiantes sumaron siete.

La “secundaria del futuro” capitalista debería llamarse “secundario del pasado” burgués porque desde el vamos barre no sólo con la estabilidad laboral sino con la noción de “salario” de los futuros jóvenes trabajadores: si se llegase a implementar, el quinto año del secundario será un “año formativo” donde el 50% del tiempo escolar deberá estar destinado al trabajo gratuito en empresas; además, los primeros cuatro años del secundario se dividirán en dos ciclos (uno básico y otro orientado) que generarán títulos intermedios de pobre calificación académica. No hace falta ser una persona iluminada para apreciar que, de implementarse esta reforma, el camino que deberán transitar los adolescentes para llegar a la entrada del mundo laboral ultraprecario estará pavimentado.

La reforma educativa implica también un avance sobre la calidad laboral de los trabajadores docentes: sólo el 30% de clase estará a cargo de un docente mientras que el 70% restante estará a cargo de un “facilitador” que, mediante el uso de plataformas digitales y cuadernillos, formará pedagógicamente junto con aquél a los estudiantes secundarios. La sola inclusión de la palabra “facilitador” diferenciada del vocablo “docente” indica que los facilitadores no serán trabajadores docentes (de otra manera no se distinguiría entre “facilitador” y “docente”) y en consecuencia no tendrán los mismos derechos laborales. Así, esta reforma impulsa una nueva fragmentación de los trabajadores e implica una profundización de la precarización laboral.

Los trabajadores de escuelas, ¿no deberían aprender de los estudiantes combativos que están a la vanguardia del movimiento anti “secundaria del futuro”? Con sus debates y acciones, ¿no están los estudiantes dándole lecciones de lucha social a los trabajadores de la educación? ¿No deberían los trabajadores de escuelas estrechar lazos de camaradería de clase para no dejarse flexibilizar y apoyar a los estudiantes en lucha? ¿No deberían profesores, preceptores y no docentes actuar solidariamente unidos? Y una vez unidos como colectivo de trabajadores, ¿no deberían conformar con los estudiantes un sólido bloque contra la reforma “educativa” que pretende imponer el Estado de la ciudad de Buenos Aires?

Mientras, los sindicatos docentes -que ante los canales de televisión y la “opinión pública” se mostraban “combativos” a principios del ciclo lectivo 2017- parecieran hibernar. Es que con seguridad no están de acuerdo con el camino asambleario y de acción directa emprendido por el conjunto de estudiantes de escuelas secundarias de la ciudad de Buenos Aires: “mal ejemplo para los docentes, no sea cosa que los grandes se contagien de los chicxs” deben mascullar los burócratas sindicales. Como si fuese un axioma, se sabe que “todo lo que la burocracia sindical no pueda controlar será ignorado cuando no descalificado”. ¿Deben los docentes esperar alguna orden de “Papá Sindicato” para actuar? ¿No deberían los trabajadores de escuelas autoorganizarse por medio de la Asamblea como ámbito de debate y resolución en cada lugar de trabajo, es decir, en cada escuela, como hacen los estudiantes que prescinden de toda tutela disciplinadora como la que cumple el “Sindicato” respecto de los trabajadores?

No menos importante es el papel que deberían cumplir los padres de estudiantes de escuelas secundarias públicas para que la reforma “antieducativa” no se implemente. Los padres cuyos hijos van a escuelas públicas de la ciudad de Buenos Aires -padres que sufren en carne propia la precarización laboral y muchos ni siquiera porque están desocupados-, ¿no deberían sostener la lucha de lxs pibxs?

 

¡Rodeemos de solidaridad a los estudiantes secundarios!

¡Los obreros ocupan fábricas, los estudiantes escuelas!

¡Unidad entre trabajadores y estudiantes!

¡Asambleas para decidir, acción directa para ganar!

2-9-2017

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Biblioteca Nacional, Bochorno Nacional – Informe (diciembre 2015 – agosto 2017)

biblio nacional

Antes de la llegada de Alberto Manguel a la dirección de la Biblioteca Nacional, la patronal de Estado despidió a 240 trabajadorxs. El rol patotero, policial y patronal de los sindicatos ATE, UPCN y SOEME para sofocar las luchas reivindicativas de los trabajadorxs. Primera parte de un informe que constará de dos entregas en total.

 

Preparando el terreno para despedir

En diciembre de 2015, los rumores de despidos en la Biblioteca Nacional Mariano Moreno se esparcían como reguero de pólvora. Entonces -no se sabe bien porqué- el rumor más escuchado fijaba en “500” las personas trabajadoras que serían despedidas. Dos meses después, el número que se rumoreaba se redujo sensiblemente: ahora serían “360”.

¿Y los sindicatos qué decían y hacían? Quizás inquietos ante el posible “desborde” de los laburantxs, luego de una serie de reuniones informativas y/o asambleas los sindicatos UPCN (Unión del Personal Civil de la Nación), ATE (Asociación de Trabajadores del Estado) y SOEME (Sindicato de Obreros y Empleados de Minoridad y Educación) buscaron disipar los temores de lxs trabajadorxs prometiendo “luchar”… “si hiciese falta”.[i] En estas “asambleas” se evocaba la época en que había alrededor de quinientos empleados en la Biblioteca Nacional (en adelante BN) y se quería despedir a trabajadorxs y, debido a la “iniciativa” sindical, ese deseo patronal fue impedido gracias a las ollas populares y el cese de actividades (en el año 2001). 15 años después, estos representantes de los trabajadores estarían dispuestos a “luchar” para impedir los despidos masivos.

Regresemos en el tiempo a febrero de 2016: a fines de este mes, el rumor preponderante rumbeó hacia un indefinido futuro momento en que se anunciarían los despidos. Por entonces ya estaba nombrado como director de la BN Alberto Manguel (aunque aún no se presentaba en la institución)[ii], pero la subdirectora Elsa Barber, como “directora interina”, ejercía las funciones del erudito escritor hasta su asunción.[iii] Mientras tanto y a pesar de las fechas hipotéticas que se anunciaban, los sindicatos seguían negando la posibilidad de que se produjeran despidos a mansalva.[iv]

Pasaban los primeros meses del año 2016 y un enrarecido clima de miedo se transpiraba entre lxs trabajadorxs: “si trabajás no te van a echar” seguido de “a estos no les importa nada” se intercalaban en medio de las cotidianas charlas laborales. Recién en febrero “ATE Biblioteca Nacional” declaró el “estado de asamblea permanente” sólo por presión de lxs trabajadorxs.

 

Terreno apto para despedir

Durante la noche del lunes 21 de marzo de 2016 comenzaron a llegar telegramas de despido.

El martes 22, debido a la situación dramática que se estaba desencadenando, casi no se trabajó en la mayor parte de los sectores, aunque se siguió trabajando en las áreas “atención al público” del 5to y 6to piso, hemeroteca y salas especiales pese a que allí se habían producido despidos de compañerxs. Los sindicatos convocaron a “asamblea”. Los trabajadores exigieron conocer la lista de despedidos. Entonces se intentó presionar a Marcos Padilla, director general de Coordinación Administrativa de la BN, tristemente conocido por lxs trabajadorxs porque fue uno de los responsables del vaciamiento del Teatro Colón. Aunque lxs trabajadorxs recorrieron una y otra vez el edificio de arriba abajo y viceversa, ni el funcionario ni la lista aparecieron. Ese mismo día, los modos en que se anunciaron los despidos fueron mutando: primero -noche del 21 y mañana del 22 de marzo- por medio de telegramas de despido que llegaban al domicilio del trabajadxr, más tarde -a la tarde, precisamente- por medio de llamadas telefónicas a cada sector de la BN, por orden alfabético (este segundo método generó un clima de persecución aún mayor). Durante el día y la tarde entraban y salían de la BN ambulancias para asistir a trabajadorxs descompensadxs y/o con crisis de nervios y llanto. Finalmente, cerca de las 16 apareció la lista de despedidos. Amontonados en la Sala Cortázar, una trabajadora despedida comenzó a leer la lista: 240 personas en total.

No hubo “razones” que argumentaran los despidos. Así, entre otras personas, fueron echadas por la patronal de la Biblioteca Nacional aquellas con hijos discapacitados a cargo, mujeres embarazadas, trabajadorxs que estaban con licencias médicas, psiquiátricas o de estudios, etc.

 

Consumados los despidos, la burocracia sindical abre “mesas de negociación”

Esa misma semana comenzaron las mesas de negociación alrededor de las cuales se sentarían varias veces representantes de los sindicatos y del Ministerio de Modernización. Estas reuniones se desarrollaron semanalmente durante un mes mientras en la BN se suscitaban nuevos conflictos.

ATE decidió hacer cese de actividades hasta la reincorporación de todxs lxs trabajadorxs mientras que UPCN y SOEME -como si nada extraordinario hubiera sucedido- instaban a sus afiliadxs a seguir trabajando. Lxs compañerxs despedidxs siguieron yendo al trabajo y dejando constancia de ello ante la Patronal, pero el malestar y las peleas entre compañerxs fueron empeorando a medida que las reincorporaciones no llegaban…

Luego de cada reunión entre los representantes sindicales y los patronales, se iban reincorporando entre diez y 15 personas. Las irregularidades eran muchísimas: ¿porqué ciertxs trabajadorxs eran reincorporadxs y otrxs no?, ¿qué “criterio” tenían en cuenta los burócratas sindicales para decidir qué trabajadorxs debían ser reincorporadxs en primer, segundo y tercer lugar? La burocracia sindical, fiel a su estilo estructural de casta privilegiada, “negociaba” de espaldas a los trabajadorxs. Lo curioso es que hubo casos donde los sindicalistas le decían a determinadxs trabajadorxs que estaban reincorporadxs y después la vuelta al trabajo no se materializaba… Además, los sindicatos, por medio de sus “representantes” en la BN, utilizaban todos los medios a su alcance para silenciar a los trabajadorxs que tuviesen la intención de exponer públicamente la situación laboral y sindical vivenciada en la biblioteca: según los burócratas sindicales, cualquier accionar por fuera de los “cauces orgánicos” pondría fin a las mesas de negociación, lo que generaría que “cientos de compañeros” quedasen “irremediablemente en la calle”.

 

Alberto Manguel de feria en la Feria Internacional del Libro

Cerca de un mes después de los despidos, pasada la mitad del mes de abril, Alberto Manguel visitó la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires el día de su inauguración. En esa ocasión un grupo de personas realizó una intervención pública con carteles que repudiaban los despidos y reclamaban que lxs trabajadorxs sean reincorporadxs. Y había allí un pedido en particular: que la patronal de Estado se expidiera sobre la muerte de Esteban Latorre, trabajador de la BN. Latorre murió luego de haber recibido el telegrama de despido mientras se recuperaba tras haber sido operado del corazón. La repercusión en medios de comunicación de dicha acción pública acontecida en la inauguración de la Feria Internacional del Libro de 2016 puede verse/leerse en https://laculturanoseachica.wordpress.com/2016/04/22/repercusion-del-escrache-a-manguel-en-la-42-feria-del-libro/.

Tras la intervención pública en la Feria del Libro, en la BN se generaron más conflictos entre lxs trabajadorxs y entre los sindicatos y lxs trabajadorxs. Trabajadorxs por su propia cuenta (aunque algunos estimuladxs por sindicalistas) y representantes sindicales señalaron como culpables a otros trabajadorxs de la BN. Y esta defección antiobrera amplió aún más las discusiones internas, es decir, la fragmentación del herido colectivo de trabajadorxs de la BN.

De las negociaciones a espaldas de los trabajadores entre funcionarios sindicales y funcionarios de la patronal se logró la reincorporación de 132 de los 240 trabajadorxs echados.

Hacia mediados de 2016 ya no se hablaba en la BN ni de despidos ni de reincorporaciones.

 

Adenda: sindicatos contra los trabajadores

Hemos referido que la burocracia sindical de ATE-UPCN-SOEME no sólo no llamó a los trabajadorxs de la BN a profundizar la lucha conjunta para lograr la reincorporación de los despedidos sino que desde un primer momento se encargó de dividir a los trabajadorxs. Así, en las “asambleas”[v] convocadas por ellos, los sindicalistas no sólo monopolizaban la palabra e impedían hablar a lxs trabajadorxs sino que intimidaban y hasta agredían físicamente a quienes intentaban alzar la voz. Por ejemplo en abril, días antes de la inauguración de la edición 2016 de la Feria del Libro donde hablaría Manguel, en una de esas “asambleas” de la BN algunxs trabajadorxs -que pretendían debatir medidas de lucha por fuera de la paz de los cementerios que los sindicatos proponían y llevaban a cabo- fueron estigmatizadxs como “un grupo de quilomberos” cuyas acciones “harían caer la mesa de negociación”. En esa “asamblea” convocada en conjunto por los tres sindicatos (ATE-UPCN-SOEME) y custodiada por matones que respondían a las burocracias sindicales, un delegado de UPCN dijo sin sonrojarse que “la Biblioteca Nacional es mi familia, y al que se mete con mi familia lo cago a trompadas”: los representantes de ATE y SOEME no sólo no protestaron sino que se quedaron en silencio, cómplices entre burócratas; y muchxs trabajadorxs no sólo no abrireron la boca para repudiar a la burocracia sino que con aplausos avalaron la violenta amenaza[vi]. Esto fue dicho por un burócrata sindical de UPCN a cara descubierta y ante los trabajadores de la BN. Pero en privado y casi en simultáneo, se supo que un delegado de ATE en la BN que además es miembro del Consejo Directivo de ATE Capital, por whatsapp le dijo a otros sindicalistas de su espacio que en la inauguración de la Feria del Libro se debía evitar que “acontezca absolutamente nada”, que allí no debía “volar una mosca”, que había que “desactivar” a quienes “quieran ir a hacer un quilombo en la Feria del Libro”. En público y en privado, estos comportamientos demuestran que a los burócratas no los une el amor sino el espanto… espanto a la acción directa y autónoma de los trabajadorxs.

Señalamiento, estigmatización, aislamiento de lxs activistas, propagación de rumores, promoción de la delación entre trabajadorxs, aprietes: cuando su estrategia de conciliación de clases es mínimamente cuestionada, la burocracia sindical apuesta al disciplinamiento y el miedo, tácticas que aprendió muy bien de sus padres putativos: la burguesía y el Estado. ¿Por qué mencionamos a la burguesía y al Estado? Porque más adelante, en agosto de 2016, trabajadorxs de ATE opuestxs a la conducción de dicho sindicato en la BN que trataban de lograr la reincorporación de compañerxs fueron advertidxs por una funcionaria de recursos humanos del Ministerio de Cultura de la Nación: “trataremos la reincorporación de más trabajadores si ustedes dejan de cuestionar a algunos delegados de ATE” en la BN. ¡La patronal de Estado hace causa común con la burocracia sindical y van…!

 

ATACA

31/8/2017

 

[i] El entrecomillado no es ningún artificio literario o periodístico: así se expresaron en repetidas oportunidades varios representantes de distintos sindicatos.

[ii] Manguel llegaría a la Argentina -para instalarse en el país- durante la inauguración de la Feria Internacional del Libro -abril de 2016- y recién a mediados de 2016 comenzaría a ejercer efectivamente sus funciones.

[iii] Elsa Barber mantiene su cargo de subdirectora de la BN en parte gracias a la recolección de firmas impulsada por ABGRA (Asociación de Bibliotecarios Graduados de la República Argentina) durante diciembre de 2015.

[iv] En reuniones mantenidas entre representantes sindicales y Elsa Barber, ésta negaba la posibilidad de que se produjeran despidos, prometiendo que pondría “las manos en el fuego” antes de permitir que sucedieran.

[v] Entrecomillamos la palabra “asambleas” porque en este tipo de convocatorias intersindicales públicas (aquí abierta a todos los trabajadores de la BN) la dinámica de debate y paciente y respetuosa búsqueda de acuerdos consensuados brilla por su ausencia. En rigor son reuniones donde los “delegados” sindicales pronuncian alocuciones e informan a los trabajadores lo que les parece relevante. Una vez agotada la exposición “informativa” (y/o la alocución y/o arenga) de los representantes del Sindicato, éstos deciden hacer una votación plebiscitaria: el delegado sindical lee la moción y no hay posibilidad de proponer una contramoción, simplemente se debe aceptar o rechazar la propuesta, es decir, votar “sí” o “no”. Peculiar método decisorio que, a falta de mejor nombre, denominaremos “democracia burocrática sindical”.

[vi] Segundos después de que el representante de UPCN profirió la amenaza, tomó la palabra un delegado de ATE no para despegarse de la opinión de aquél sino para agregar que “los del Ministerio de Modernización no tienen escrúpulos”, por eso no dudarían en “culpar a cualquiera con tal de dar de baja la mesa de negociación”. Las declaraciones del representante de ATE, lejos de calmar los ánimos, avivó la “bronca” de la mayoría de los presentes, quienes a los gritos enseguida exigieron los nombres de “los quilomberos” probablemente con la intención de hacer realidad el deseo-mandato del burócrata sindical de UPCN de “cagar a trompadas” a quien se metiera con la “familia” (o más bien “clan”, pues el burócrata se comportaba como pater familias de una horda).

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90mo aniversario de la ejecución de los obreros italianos Sacco y Vanzetti

EC2

100 años atrás, en Argentina y en decenas de países era habitual que la clase trabajadora no sólo luchara por reivindicaciones inmediatas, limitadas al estrecho ámbito territorial burgués en el que padecía la explotación capitalista y la opresión estatal. Así, no eran raras las huelgas obreras de determinado “gremio” o “rama de actividad” declaradas en solidaridad con trabajadores/as de otros oficios que estaban en huelga y el fomento de campañas financieras intergremiales e intragremiales para sostener el fondo de lucha de obreros/as de determinado oficio o lugar de trabajo; hasta las cuestiones que a la ligera podrían considerarse “extralaborales” eran abordadas por la clase obrera de manera autónoma: la cuestión de la vivienda (en Argentina en 1907 se produjo una larga “huelga de inquilinos” que fue auspiciada y apoyada por varios sindicatos), la lucha por desmasculinizar el espacio público en general y el gremial/sindical en particular (el lema del periódico “La voz de la mujer” publicado en Buenos Aires en 1896 era “Ni Dios, ni patrón, ni marido”), la crítica radical a las religiones (especialmente la católica), etc.

100 años después, las huelgas obreras en solidaridad con otros/as trabajadores/as son escasísimas, en casi todos los países el internacionalismo/cosmopolitismo proletario vigente a fines del siglo XIX y principios del XX fue abandonado por el nacionalismo/patriotismo y son poquísimos los sindicatos que levantan la bandera de la emancipación internacional de los trabajadores. Por eso traemos al presente el recuerdo de las huelgas obreras acaecidas en 1927 en Argentina en solidaridad con obreros que estaban encarcelados en una ciudad septentrional de otro país; huelgas que contrastan con los “amagues” de huelga de la actual casta burocrática sindical nacionalista que oprime a los obreros y obreras de la región argentina.    

 

En la ciudad de Buenos Aires, entre abril y septiembre de 1927 se desarrollaron cinco huelgas generales en solidaridad con Sacco y Vanzetti: 8 y 9 de abril, 15 de junio, 4-5-6 de agosto, 10 de agosto y 22 de agosto. Huelgas generales y movilizaciones también acontecieron en casi todo el territorio de la Argentina.

El 10 de agosto, durante la jornada de huelga general convocada por las tres centrales sindicales, en Buenos Aires acontecieron las movilizaciones más concurridas de esos meses: a las 15h se concentraron obreros convocados por la FORA (en Plaza Constitución), por sindicatos autónomos y el Comité Pro Sacco y Vanzetti (en Plaza Once) y por la USA y la COA (Plaza Congreso).

El domingo 21 de agosto se organizaron en la ciudad de Buenos Aires los últimos actos en solidaridad con Sacco y Vanzetti, quienes seguían encarcelados en Estados Unidos. Al día siguiente, en el diario La Nación se leía: “fue concurrido el mitin de ayer. (…) Hoy a las 6 se hará efectivo un paro por 24 horas en protesta por la ejecución de Sacco y Vanzetti”. El diario afirmaba que 7.000 fueron las personas que se movilizaron el día anterior y destacaba la presencia de una columna encabezada por mujeres que “sin permiso policial” se habían movilizado de Plaza Once a Plaza Congreso.

Los esfuerzos proletarios internacionales no lograron impedir la ejecución: en la madrugada del 23 de agosto de 1927 los obreros Sacco y Vanzetti morían en sillas eléctricas.

El compromiso solidario e internacionalista de los trabajadores de la región argentina en 1927 contrasta con el espíritu nacionalista, mezquino y corporativista que se reflejó el 22/8/2017 en el palco de Plaza de Mayo durante la movilización convocada por la CGT y las CTA: el himno nacional argentino y la marcha peronista abrió y cerró -respectivamente- el acto, se recordó al ultraderechista sindicalista Rucci, al militar Perón y a su esposa actriz Eva Duarte, y una vez más se proclamó la “defensa del modelo sindical” argentino de inspiración fascista vigente desde 1943. Obviamente, como para la CGT la clase obrera nació en Argentina de la mano del estanciero y militar Perón, no se mencionó que se estaba en la víspera del 90mo aniversario de la muerte de los obreros Vanzetti y Sacco (y menos que cero se mencionó que el proletariado no se movilizó en 1927 para vivar a un nacionalista burgués sino para salvar a dos obreros italianos…).

En 1927, a diferencia de ahora, había libertad de asociación gremial en Argentina y los trabajadores se agrupaban según afinidad ideológica: FORA, USA y COA eran las tres centrales sindicales de la época (y también existían sindicatos “autónomos” que no estaban afiliados a ninguna “unión”, “federación” o “confederación” mencionadas). La libertad de asociación gremial demuestra la falacia argumentada en la actualidad por los defensores del unicato sindical vigente en Argentina: la llamada “fragmentación” del “movimiento obrero” no impidió la unidad en la acción del proletariado para lograr no sólo la no ejecución sino la libertad de los obreros anarquistas internacionalistas Vanzetti y Sacco.

90 años después del asesinato de los italianos Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti, el proletariado debe volver a las fuentes, es decir, practicar EFECTIVAMENTE la solidaridad internacional de clase.

 

¡Libertad de asociación para los trabajadores!

¡Solidaridad internacional entre explotados!

 

ATACA

23/8/2017 – 28/8/2017

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Los “derechos humanos” en la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE)

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El 1 de septiembre de 2017 se cumplirá un mes de la desaparición forzada de Santiago Maldonado. Desde que se conoció la noticia de la desaparición del joven, los secretarios generales de ATE Capital y de ATE Nacional (y también de ATE Provincia de Buenos Aires y de otras seccionales) se pavonean detrás de pancartas que exigen “Aparición con vida ya” de Santiago Maldonado; ATE Nacional y ATE Capital movilizaron parte de su aparato (y también ATE Provincia de Buenos Aires y otras seccionales) en las distintas manifestaciones públicas que se dieron a lo largo y ancho de toda la Argentina para pedir que Santiago Maldonado no sólo aparezca sino “no permitir que el terrorismo de Estado se enseñoree en Democracia” (Hugo Godoy dixit) porque “Santiago es un artesano que fue a colaborar con la comunidad y lamentablemente es víctima de la  Gendarmería” (Daniel Catalano dixit) y por todo ello y mucho más “hay que dar una respuesta contundente a este intento de profundizar la impunidad por parte del Poder Económico, su representación política y su brazo de seguridad, es decir, su brazo armado” (Oscar de Isasi dixit). Y seguramente el 1 de septiembre a las 17 hs en Plaza de Mayo estarán los nombrados secretarios generales del sindicato “al frente” de sus “representados”. Así, ATE dicta(rá) cátedra desde las calles y “apariciones” públicas, pero… ¿por casa cómo andamos? ¿Están “desaparecidos” ciertos “derechos humanos” en la casa ATE?

 

I

 

ATACA viene difundiendo la situación que padecen los trabajadores del Centro Cultural y Deportivo Leopoldo González. ATE Capital es “dueña” del centro cultural. Como patronal, precariza y atosiga a los trabajadores: no paga horas extras, no categoriza como corresponde por ley, discrimina, acosa, maltrata y persigue. El 19/8/2017, en el perfil público de Facebook de los “Trabajadores en lucha del CCyD Leopoldo Gonzalez” se reproducen las palabras de Soledad Vino, delegada de los trabajadores: “Mienten con la clausura porque no quieren mostrar para afuera que tienen un discurso pero para dentro fueron la peor patronal con nosotros: se quejan de lo que hace Macri con los estatales pero a nosotros nos persiguieron, nos faltaron el respeto (…) y cuando me eligieron delegada para reclamar nos cerraron nuestro lugar de laburo de un día para el otro y sin avisar. No se bancaron que un grupo de trabajadores eligiera delegada y les reclamara dignidad. Este conflicto no empieza cuando quisieron cerrar, empieza antes, cuando nos apretaron y no me reconocían como delegada. (…) Son de terror porque para afuera se hacen los sindicalistas combativos” (https://www.facebook.com/Trabajadores-en-lucha-del-CCy-D-Leopoldo-Gonzalez-297697620704075/).

Reverberamos lo dicho por la trabajadora delegada: hacia fuera posan de defensores de los derechos humanos (entre éstos los de los trabajadores), pero hacia dentro los violan constantemente (son una patronal negrera). Así, ATE Capital no duda en reclamar la “libertad a Milagro Sala”, rendirle homenaje a “Taty Almeida”, marchar “por la aparición con vida de Santiago Maldonado y en defensa de la democracia”, se lamenta porque “apologistas de la dictadura agredieron a estatales que protestaban pacíficamente en el Ministerio de Justicia” y, finalmente, se presenta “a la Justicia contra las ‘dotaciones óptimas’ y los despidos en el Estado”;[1] pero hacia dentro ATE Capital persigue gremialmente y explota a trabajadores en fraude a la ley (en el referido centro cultural).

 

II

 

¿Y ATE Nacional? Igual que ATE Capital: hacia fuera tienen un discurso de defensa de los derechos humanos, hacia dentro protegen a burócratas sindicales que durante la dictadura militar entregaron a trabajadores. Relacionamos aquí dos noticias, más o menos recientes.

El 18/8/2017 ATE Nacional publicó en su página web que los “Departamentos de DD.HH. de ATE trabajan en el armado de listados con los nombres de compañeros y compañeras que fueron desaparecidos” (http://www.ate.org.ar/nota.asp?id=10391). En la nota se lee que “el Director del Departamento de DD.HH. de ATE Nacional, Héctor ‘Pelusa’ Carrica, manifestó: ‘El objetivo de armar estos listados es la Memoria de los lugares de trabajo. Porque esos compañeros y compañeras que están desaparecidos eran delegados, militantes. La lucha de esos compañeros, su compromiso para tratar de transformar a la sociedad, es una de las páginas más notables de la historia de nuestro sindicato”. Lo que no dice la nota es que dentro de las “páginas más notables de la historia” del sindicato también se encuentra el papel desempeñado por militantes gremiales que, como Juan Carlos Marín, colaboraron con la última dictadura militar (1976-1983) y que también debieran conformar esos “listados” para la “Memoria de los lugares de trabajo”.

La noticia anterior la relacionamos con esta no tan reciente: en 1976 Marín era secretario general de la seccional Ensenada de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE). Durante el juicio contra la “Fuerza de Tareas 5” (Armada y Prefectura) desarrollado en 2015 en la ciudad de La Plata (provincia de Buenos Aires), sobrevivientes de la dictadura (como un entonces trabajador de la empresa estatal Astilleros Río Santiago) relataron el rol colaborador con la dictadura de jerarcas sindicales, entre ellos Marín. Regresada la democracia y pese a numerosas denuncias contra Marín, ATE no sólo no expulsó al buchón de la Patronal y del entonces genocida Estado sino que lo premió con el cargo de “secretario de Finanzas del centro nacional de jubilados” de ATE Nacional.[2]

Pero no sólo ATE Nacional cobija y defiende al repugnante Marín: en un comunicado de prensa publicado el 22/5/2013, ATE Ensenada se jacta de que “en las buenas y en las malas” la seccional siempre está “al lado de nuestros compañeros”. Allí se lee: “Los años de los militares fueron duros, donde muy pocos se atrevían a discutir al régimen imperante. Sin embargo, nuestro gremio, demostrando agallas o como se dice en el fútbol ‘huevo’, en las malas y contra viento y marea defendió a los compañeros. Así lo demostró un comunicado que emitió nuestra organización en el Diario El Día el 24 de marzo de 1976 en contra de la violencia. La nota del diario dice lo siguiente ‘La Seccional Ensenada de la Asociación de Trabajadores del Estado (A.T.E) con la firma de su Secretario General, señor Juan Carlos Marín, el Secretario de Prensa, señor Oscar Guillermo García, dio un comunicado con el objetivo de expresar el repudio a los hechos de violencia de los que fueron víctimas 4 afiliados, luego de nombrar a Méndez Paz, Andreucci, Gutzos y Lucero, todos trabajadores del Astillero Río Santiago, y que fueron encontrados asesinados, destaca que en un mismo fin que es la grandeza de la patria, se exhorta a los que en el camino de la violencia serenar sus pensamientos y pide que todos vuelquen sus esfuerzos a fin de contribuir a lograr la tranquilidad y paz social que todos los argentinos quieren y anhelan” (errores de sintaxis en el original, cfr. http://www.ate-ensenada.com.ar/comunicado-de-prensa-22-de-mayo-de-2013-en-las-buenas-y-en-las-malas-siempre-al-lado-de-nuestros-companeros/).[3] En el comunicado se mencionaron las palabras “huevo” y “comunicado”. Las palabras contenidas en el “comunicado” publicado el 24/3/1976 en el mencionado diario de la ciudad de La Plata demostrarían que la seccional Ensenada de ATE “en las malas y contra viento y marea defendió a los compañeros”. Apostillamos:

a) en el imaginario social, en Argentina, por medio de la lengua popular se sabe que “gallina” es sinónimo de “persona cobarde”, “pusilánime”, “miedosa”;

b) las gallinas -las plumíferas y las bípedas- cacarean y ponen “huevo” (ambas acciones no son mutuamente excluyentes);

c) las acciones (el “huevo” o “agallas” de la burocracia sindical de ATE Ensenada) y los comunicados (su pretendida demostración de defensa “contra viento y marea” de los “compañeros”) se insertan en relaciones sociales que son históricas, en este caso “dictadura” con la que el sindicato ATE colaboró por medio -entre otros- del burócrata Marín;

d) el comunicado reivindicado en 2013 por la burocracia sindical de ATE Ensenada no expresa el “repudio de los hechos de violencia” perpetrados por la dictadura militar sino “el camino de la violencia” (¿de quién o quiénes?) y le pide a “todos” (¿quiénes son “todos”?) que “vuelquen sus esfuerzos a fin de contribuir a lograr la tranquilidad y paz social” (¡con esas palabras se expresaba la dictadura militar en su propaganda a favor de la represión estatal!) para la “grandeza de la patria” (es decir, de la burguesía, porque los obreros con conciencia de clase no tienen patria).

Lo dicho sobre los “derechos humanos” y los cacareos y acciones concretas de los gremios ATE Capital, ATE Ensenada y ATE Nacional -por medio de cada “Consejo Directivo”- hasta aquí bosquejado pone en primer plano cuestiones que los trabajadores, como colectivo, debemos debatir urgentemente; cuestiones que abren otros interrogantes, como ¿qué es un Sindicato de trabajadores?, ¿para qué sirve y a quiénes sirve?, ¿es una herramienta de resistencia al Capital y el Estado o es un aparato al servicio del Capital y el Estado?

 

ATACA

19/8/2017 – 27/8/2017

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[1] Todos los entrecomillados son títulos de noticias alojadas en http://atecapital.org/

[2] Gracias a una extensa campaña pública desplegada por trabajadores afiliados a ATE -sobre todo por medio de distintas agrupaciones sindicales- y por organismos de derechos humanos -sobre todo de la ciudad de La Plata, provincia de Buenos Aires- (trabajadores, agrupaciones y organismos que antes de este juicio ya venían denunciando al buchón), con posterioridad a finalizado este proceso judicial contra genocidas Marín fue desplazado de su cargo en ATE Nacional.

[3] Ahora (agosto de 2017), Marín sigue afiliado al sindicato y milita en el centro de jubilados de ATE Ensenada.

Sobre el buche Marín, entre otras noticias, ofrecemos las siguientes:

Agosto de 2015: http://www.po.org.ar/prensaObrera/1376/sindicales/la-burocracia-de-ate-y-los-crimenes-de-la-dictadura-en-ensenada

Octubre de 2015: http://www.po.org.ar/prensaObrera/1386/libertades-democraticas/logramos-la-primera-condena-por-genocidio

Mayo de 2016: https://apelabogados.blogspot.com.ar/2016/05/expulsemos-marin-entregador-en-el.html?q=Marín

Marzo de 2017: http://agenciadelacosta.com.ar/denuncian-a-un-colaborador-de-la-dictadura-en-ate/

Abril de 2017: https://www.laizquierdadiario.com/La-Marron-exige-la-expulsion-del-colaborador-de-la-dictadura-Juan-Carlos-Marin-de-ATE-Ensenada